Siempre que viajaba de nuevo para Medellín, mi papá me acompañaba hasta que viera que el bus saliera de la terminal, hoy él ya no está aquí y me duele como nunca...💔
Soltar nunca es fácil. Y mucho menos cuando se trata de soltar a alguien que para ti, es importante. Despedirse por obligación duele, tanto, que a veces te rompe en tantos trozos que dudas que vuelvas a ser. Pero con el tiempo te das cuenta de que era lo mejor que podías hacer.