De mis papás no me tengo que avergonzar porque de ignorantes e irreflexivos no tienen nada. A ellos no solo se les nota la educación, también se les notan sus valores cristianos, por eso votar por Abelardo para ellos nunca fue una opción. Cristianos pero no agüevados.
Désolée mais je pense que dépenser de l’argent pour rendre la vie impossible aux SDF plutôt que pour les aider c’est le symbole parfait d’un système dépourvu d’humanité
Un día como hoy murió Raúl Carvajal, a quien quise muchísimo. A su hijo, que era militar, lo asesinaron por negarse a matar jóvenes inocentes en el marco de la Seguridad Democrática de Álvaro Uribe Vélez.
¡No te olvido!
Increíble que hasta la decencia y la sobriedad de un hombre sencillo como @IvanCepedaCast tenga que venderse como una baratija para poder convencer a la gente. El mandato de la dictadura de las redes sociales es banalizarlo todo.
En cumplimiento de lo ordenado por la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá dentro del radicado No. 11001310904420260007601, aclaro que Camilo Enciso no es “bandido”, “bobo”, “eunuco”, “payaso”, “estúpido” o “chismosa”.
Tan linda la campaña de Ivan Cepeda, sus marchas, su gente, maquillada, vestida de frailejones, resistentes, hinchadas, músicos, pancartas creativas, naturaleza. Al otro lado hay camisetas de Colombia, carros traquetos, odio, diseños de sonrisa mal hechos y fanfarronería.
Lo que el "centro" llama polarización es que la izquierda tenga por fin un escenario de disputa política en Colombia por primera vez en 200 años. No le molestan los extremos, les molesta que la izquierda exista.
Pues esto.
Nunca en mi vida he compartido ninguna conversación "sobre chicas" con hombres.
La manera en que a mí me gustan las mujeres no es igual, ni parecida siquiera, al cómo le gustan las mujeres a los hombres.
No. Eso no es ser “de centro”. Es ser crítico, observador, independiente.
No por criticar a este gobierno sin pausa soy “de centro”.
Me interesa que vean el efecto político de desconocer las palabras. En este caso, te convences de que perteneces a un grupo al que no perteneces.
La gente que ayer era progresista y hoy ultraconservador me da full desconfianza.
Podés perder la confianza en un político, pero tus principios y valores, no son negociables, no lo son.