Masacre tras masacre. Un Estado impotente y una sociedad indiferente. La muerte violenta de nuestros jóvenes simplemente es parte del paisaje. Regresamos al Estado inviable?
Cuando todo pase, que no se nos olvide qué empresas pensaron en cuidar a la gente y cuáles buscaron la forma de hacer más plata a partir de una crisis de salud pública global.