Soy el claro ejemplo de que, para alejarme de algo, primero tengo que agotar hasta la última posibilidad de salvarlo. No es falta de amor propio, es la bendita fe que tengo en creer que todo puede cambiar, incluso cuando ya casi no queda nada que sostener.
El feminismo existe porque los derechos de los hombres son universales, mientras los de las mujeres dependen de la religión, la geografía y las legislaturas que existan en donde viven.
Yo bajé 24 kilos en los 9 meses que estuve secuestrado en el Sesmas Tocuyito, después de haber estado un año y medio en el SEBIN.
La comida era: una arepa con granos duros de desayuno y otra en la cena, y arroz simple con sardinas podridas de almuerzo. No había una hora específica para comer, los envases no los lavaban y comíamos con las manos.
Que Maduro y Cilia hayan rebajado unos cuantos kilos, según dicen los reportes, me tiene sin cuidado, y como me decían a mí cada día: ¡QUE AGUANTEN SU PELA!