En la vida hay que tener tres cosas. La humildad de no sentirse superior a nadie. El valor de enfrentar cualquier situación. La sabiduría de callar ante la estupidez de algunas personas.
Vivir en discreción hace que algunos inventen versiones de nosotros sin conocer nuestra realidad. Elegir la privacidad es proteger nuestra paz, cuidar nuestra vida y entender que no todo merece ser expuesto ni explicado.
Si de agradecer se trata, también le agradezco a la vida por mostrarme tantas personas que no quiero llegar a ser y tantas vidas que nunca quisiera tener