La película de Coyote vs ACME te da muchas ganas de seguir adelante con tus objetivos a pesar de experimentar demasiados fracasos… te dan ganas de seguir intentándolo y dar todo lo mejor de ti.
El Coyote es, en muchos sentidos, el reflejo de todos nosotros. Alguien que cae una y otra vez, que planea, se esfuerza, fracasa y vuelve a empezar. Puede parecer que nada de lo que hace funciona, pero nunca pierde por completo la esperanza de conseguir aquello que tanto desea.
Y quizá ese sea uno de los mensajes más valiosos de la película: fracasar no significa que hayas perdido; significa que todavía estás en el camino. Hay momentos en los que nuestros esfuerzos parecen no tener sentido, en los que sentimos que estamos avanzando demasiado lento o que la meta se aleja cada vez más. Pero incluso esos momentos forman parte del proceso.
Quizá esa sea la verdadera lección que nos deja: que no importa cuántas veces caigamos, cuántas puertas se cierren o cuántas veces nos digan que es imposible. Mientras tengamos la voluntad de levantarnos, todavía no hemos perdido.
A veces, seguir intentándolo es la forma más valiente de demostrar que todavía creemos en nuestros sueños.
"Aprendí a no creerme todo lo que la gente dice. Mis únicas pasiones sin reservas han sido los libros y la música. Y, tal vez como lógica consecuencia de todo ello, me fui convirtiendo en una persona solitaria…"
Haruki Murakami
#estamosconelcoyote
Un momento que estaba en el cine riéndome toda la película y me tumba esta escena
Tiene momentos divertidos la película
Yo fui para disfrutar una tarde
Y me pegó… esta escena
Vivir implica perder, fracasar, sentir miedo, experimentar incertidumbre, atravesar duelos, decepciones y conflictos. No son anomalías psicológicas: son expresiones inevitables de la vida.
"Lo más difícil, creo, es vivir intensamente en el presente, sin dejar que lo mancille o estropee el temor al futuro o los remordimientos por un pasado mal llevado".
Sylvia Plath