Digamos que mi novia y yo somos pobres. Son muy pocas las veces que podemos comer helado, por eso, porque somos pobres.
Constantemente anhelamos ese rico y frio sabor.
¿Qué dirían, si cada vez que podemos comer helado, esas ganas se desvanecen?
La razón de esta cuenta es porque llegó el dia en el que me di cuenta que mi cuenta regular ya estaba censurada por lo prejuicios y los ojos curiosos de la cotidianeidad