al final del día soy yo solita en mi habitación, pensando en triunfar, estudiar, trabajar y controlar el malgenio y sanando todo lo que no hablo con nadie.
Mujer te voy a desbloquear una verdad:
El trato de princesa no es sólo cuando él te compra regalos caros. Es cuando nunca te deja ir a dormir enojada o triste, te escucha, es delicado contigo, te respeta y cambia sus acciones cuando sabe que algo te duele.
A veces el acto más amoroso que puedes ofrecerle a alguien es soltarlo. No porque dejes de amar, sino porque eliges no participar más en la dinámica que los mantiene estancados. El amor maduro no es sacrificio, es coherencia. Y la coherencia a veces exige distancia.