Iugh, una reina no tiene gustos tan bajos. No es ni un poco su tipo así que puede guardarse el pésimo ego que le quede para la ciega de su hermana si es que aún sigue prendada de él.
— Nada, pero decirlo en voz alta ya es algo. Lo siento si fue así.
Poco tardó en dar un paso hacia atrás, se alzó en sus tacones para dejar un toque sobre la testa ajena.
— Pórtate bien, quizá nos veamos en la próxima luna.
— Pero estás molesto.
Resopló, no le gustaban los ambientes tensos.
— Mira, solo tienes que decirlo, no es difícil verdad. Y recuerdo que dijiste que dejarías la bebida.
— Pero es cierto, si hubiera estado ocupada no hubiese podido escucharte.
Por un momento torció su labio en una mueca de disgusto pues no creía que sus palabras hubieran sonado demasiado punzantes.
— Lo habías dejado.
Puntualizó.
— No me mientas ¿Hubieras preferido escuchar "para eso están los amigos"? Creí que no lo éramos. Ya lo hablamos una vez.
Desvió la mirada hacia otro lado por mera comodidad, las relaciones amistosas no son lo suyo.
— Tan solo buscaba algo pero no era importante ¿Y tú?
Bueno, su "niñero" es bastante capaz aunque intenta ponérselo difícil.
— No es nada, tampoco tenía nada mejor que hacer y no me costaba nada.
Agitó la diestra envuelta en espirales de tinta en un intento de hacer un aspaviento y quitarle importancia.
— Por desgracia.
Aunque ha de admitir que ha estado realmente ocupada en... Sus quehaceres.
No pudo evitar ladear con cierta sutilidad la testa.
— ¿Sigues sin avanzar?
— Si fuera así nos hubiéramos visto antes ¿No crees?
Aunque es relativo para cada individuo supone. El rostro de la feérica sin embargo se mantiene estoico con un deje de amabilidad.
— Eso parece, no se te ven tan... ¿Decaído? Yo estoy bien, ya me ves.
— Supongo que el tiempo pasa más deprisa de lo que creemos.
Los seres inmortales tienden a no darle demasiada importancia, aunque, realmente es algo valioso.
— ¿Cómo has estado Christopher? Te noto diferente.