Extrañarte ya no duele como antes, pero todavía hay días donde quisiera contarte cómo me fue, qué hice o qué canción me recordó a ti. Parece que ciertas costumbres nunca desaparecen del todo.
Lo peor de todo es que todavía tengo amor para darte, conversaciones pendientes, canciones guardadas y mil cosas que nunca pude decirte. Pero tú ya no estás, y no hay nada más triste que tener tanto cariño acumulado para alguien que decidió irse.
No sé qué traerá junio, pero espero que venga con respuestas para algunas preguntas, paz para algunas batallas y motivos para volver a ilusionarnos con lo que viene. 🤍
El “contacto cero” se siente como aguantar la respiración bajo el agua. Cada día es un logro, pero por dentro siento una presión fuerte por las ganas de saber si tú también estás contando los días o si ya perdiste la cuenta.