Tienes que aceptar que hay personas que estuvieron en tu vida y ya no estarán más, que hay etapas que fueron bonitas en su momento pero ya no más, que hay ciclos que duraron lo que tenían que durar para que aprendieras la lección y deben cerrarse ya, así es la vida, y está bien.
Cuando alguien fallece pasan años y creemos que lo hemos superado. Pero entonces llega algo, un olor, un sonido, un lugar, una palabra, y todo estalla. Y entonces eres consciente de que sólo nos acostumbramos a esa falta pero nunca aprendemos a vivir sin ella.