Fundado por el argentino Leonardo Nieto en la calle Junín, Versalles forma parte de la historia de la Medellín desde 1961. Domicilios WhatsApp 3178002742
Fotos del recuerdo, 1997. Con Carlos García, músico y director de la Orquesta de Tango de Buenos Aires, en la finca de Leonardo Nieto, en La Estrella. Atrás aparece Hernán Vélez, uno de los creadores de Veracruz Stereo.
Hasta 1970, DON LEO estuvo al frente del Festival Internacional de Tango de Medellín y, con el apoyo de la Asociación Gardeliana de Medellín, de la que eran miembros Manuel Mejía Vallejo, quien escribió su Aire de tangoen su mesa reservada, y casi que escriturada, del Salón Versalles, y el musicólogo Hernán Restrepo Duque, el 14 de febrero de 1972, inauguró la Casa Gardeliana, el templo del tango, vigente hasta 1992, adquirida por el Municipio de Medellín en 2012 tras ser declarada Monumento Histórico y Patrimonio Cultural de la Ciudad.
Nacido un 26 de 1926, de enero, DON LEO, a sus 94 años, y de feliz ancianidad, moría un 20 de 2020, de junio, hace hoy seis años. Medellín y Buenos Aires: la montaña colombiana, donde la libertad es olorosa, hermanada con la pampa argentina, donde la libertad es infinita, gracias a DON LEONARDO ALFREDO NIETO JARDÓN.
¡DON LEO, SIEMPRE VIVO: SU RECUERDO NOS LLENA DE BIENAVENTURANZA, SU MEMORIA NOS HACE FELICES!
El Salón Versalles, extensión de Argentina en Colombia; un “rinconcito de Buenos Aires en Medellín”. Por el tango y por Carlos Gardel; por la empanada argentina y la arepa antioqueña; por la coincidencia de argentinos colombianos, más bien, de colombianos argentinos: Roberto Serafín Guerrero Vigianí, padre de nuestro primer piloto de Fórmula Uno, Roberto José Guerrero, y Julio Arrastía Bricca, el “viejo requetemacanudo”, quien llegó como ciclista para convertirse en “La Biblia del ciclismo” y en el locutor y animador sin par de las carreras ciclísticas en Colombia y quien, a Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, a Javier “El Ñato” Suárez y a Ramón Hoyos Vallejo, les descubrió el Salón Versalles. Imposible de soslayar, entre estos argentinos de Medellín, a Osvaldo Juan Zubeldía, muerto tempranamente cuando triunfaba con el Atlético Nacional y compartía con Arrastía Bricca en otro lugar de la ciudad, también de nombre francés, La Bastilla. A él acudieron argentinas colombianizadas, Marta Traba y Fanny Mikey; en él confluyeron argentinos universales, Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato: el primero, de posturas un tanto despectivas frente al tango y favorables ante la milonga; el segundo, amante del tango e indiferente a la milonga, cercano al Polaco, Roberto Goyeneche, confidente de Aníbal Troilo y ferviente del calificado por él, el mejor de los tangos, “Sur”, de Homero Manzi.
El Salón Versalles, donde Armando Moreno, el “más argentino de los colombianos, el más colombiano de los argentinos”, recibió, de Roberto Pansera, su versión de “La vieja serenata”, de Sandalio Gómez, para cantarla a dúo con Lalo Martel, en el ambiente de Medellín: “Muchachos, esta noche saldremos por los barrios / A revivir las horas de un tiempo que pasó, / Será una pincelada de viejas tradiciones / Y al son de las guitarras dirá que no murió. / Iremos por Manrique, Belén y Guayaquil / Y en el Barrio de Boston les canto esta canción. / La vieja serenata que nadie, nadie olvida / Por eso es que esta noche te canto Medellín. / Mujer, mujer, no te olvida/ Aquel que fue y te cantó, / En noches de luna llena / Junto a tu reja su amor. / Y al escuchar del trovero / La dulce queja galana, / Abriéndose la ventana / Un “¡Muchas gracias!” se oyó... / Iremos por Laureles, El Prado y San Cristóbal / Y en Fátima y La Toma les canto esta canción / La vieja serenata que nadie, nadie olvida / Por eso a ti, Colombia te dejo el corazón…”.
Hijo de Francisco Martín y Leona Blanco, Don Leonardo Alfredo Nieto Jardón, “Don Leo”, nacía en Vedia, un pequeño poblado rural de la Provincia de Buenos Aires, el 26 de enero de 1926. Residente en Buenos Aires desde los 13 años, allí aprendió las artes y oficios de la gastronomía y la pastelería. En 1960, de vacaciones por Medellín decidió que a esta ciudad, como lo expresé el pasado sábado 20 de junio, en la sesión de sociabilización del Proyecto de Acuerdo, la elegiría por patria y por casa, por destino y por vocación, sin abandonar jamás sus querencias de tierra y sangre argentinas. Con sus tres mujeres, Aída,la madre de sus dos hijas, Graciela Irene y Marcela, le hizo a esta ciudad el presente de su presencia.
Comprada a sus dueños catalanes, la antigua Pastelería y Salón de Té Versallesabrió sus puertas, como Salón Versalles, el 15 de agosto de 1961. A sus 35 años, “Don “Leo”hizo del menú de los piscolabis de propios y extraños la empanada argentina y el jugo de mandarina, al tiempo que creó un lugar de encuentro: “en Versalles nos vemos”.
En 1964 auspició la realización del primer Festival Internacional de Tango de Medellín. En 1968, ya consolidado, tuvo entre sus invitados a Aníbal Troilo, el Pichuco, a Roberto Goyeneche, mi Polaco, a Edmundo Rivero y Nelly Vásquez, a Tito Lusiardo, a Horacio Deval y Tito Reyes, entre otros. En esta ocasión el Festival tuvo escenarios llenos de un públicoapasionado hasta el delirio, reafirmando la cultura tanguera ciudadana.
#PlenariaCM “Que el tango y la memoria de Don Leonardo Alfredo Nieto Jardón, “Don Leo”, indeleble ya su nombre en nuestro Festival Internacional del Tango Ciudad de Medellín, nos sigan haciendo felices, muy felices.
Hijo de Francisco Martín y Leona Blanco, Don Leonardo Alfredo Nieto Jardón, “Don Leo”, nacía en Vedia, un pequeño poblado rural de la Provincia de Buenos Aires, el 26 de enero de 1926. Residente en Buenos Aires desde los 13 años, allí aprendió las artes y oficios de la gastronomía y la pastelería. En 1960, de vacaciones por Medellín decidió que a esta ciudad, como lo expresé el pasado sábado 20 de junio, en la sesión de sociabilización del Proyecto de Acuerdo, la elegiría por patria y por casa, por destino y por vocación, sin abandonar jamás sus querencias de tierra y sangre argentinas. Con sus tres mujeres, Aída,la madre de sus dos hijas, Graciela Irene y Marcela, le hizo a esta ciudad el presente de su presencia.
Comprada a sus dueños catalanes, la antigua Pastelería y Salón de Té Versallesabrió sus puertas, como Salón Versalles, el 15 de agosto de 1961. A sus 35 años, “Don “Leo”hizo del menú de los piscolabis de propios y extraños la empanada argentina y el jugo de mandarina, al tiempo que creó un lugar de encuentro: “en Versalles nos vemos”.
En 1964 auspició la realización del primer Festival Internacional de Tango de Medellín. En 1968, ya consolidado, tuvo entre sus invitados a Aníbal Troilo, el Pichuco, a Roberto Goyeneche, mi Polaco, a Edmundo Rivero y Nelly Vásquez, a Tito Lusiardo, a Horacio Deval y Tito Reyes, entre otros. En esta ocasión el Festival tuvo escenarios llenos de un públicoapasionado hasta el delirio, reafirmando la cultura tanguera ciudadana. En recuerdo, el gobierno argentino donó a Medellín la estatua de Carlos Gardel que fue instalada en la calle 45 del Barrio Manrique, con el apoyo logístico de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
Hasta 1970, “Don Leo” estuvo al frente del Festival Internacional de Tango de Medellín y, con el apoyo de la Asociación Gardeliana de Colombia, de la que eran miembros Manuel Mejía Vallejo, quien escribió su “Aire de tango”en su mesa del Salón Versalles, y el musicólogo Hernán Restrepo Duque, el 14 de febrero de 1972, inauguró la Casa Gardeliana, la meca del tango, vigente hasta 1992, adquirida por el Municipio de Medellín en 2012 tras ser declarada Monumento Histórico y Patrimonio Cultural de la ciudad. De feliz ancianidad, “Don Leo” moría entre nosotros, a sus 94 años, el 20 de junio de 2020”. @FarleyMacias
Para varias generaciones de medellinenses, Versalles ha sido mucho más que una cafetería tradicional: ha sido un punto de encuentro, un espacio de conversación y un lugar que forma parte de la memoria colectiva de la ciudad, comentó en #PlenariaCM el concejal @LuisGuillermoVl
Durante los años universitarios de muchos ciudadanos, Versalles se convirtió en escenario de largas tertulias, debates y encuentros entre amigos. Con un tinto o una empanada bastaba para permanecer durante horas en sus mesas, compartiendo ideas y construyendo recuerdos. La única regla no escrita era ceder el espacio a la hora del almuerzo, cuando llegaban quienes acudían a disfrutar de su reconocida oferta gastronómica.
Aún hoy, quienes visitan el establecimiento pueden apreciar el incesante movimiento de su cocina y la dinámica que caracteriza a este emblemático lugar, ubicado en el corazón de Junín, por donde transita diariamente una diversidad de personas que encuentran en Versalles un espacio de acogida.
Su historia también está estrechamente ligada al tango, una expresión cultural que reúne a personas de todos los sectores sociales: intelectuales, artistas, políticos, trabajadores, ciudadanos de distintas condiciones económicas y amantes de la cultura popular. Como ocurre con el tango, Versalles ha sido un escenario de encuentro donde las diferencias se diluyen y prevalece el sentido de comunidad.
Por ello, el reconocimiento otorgado a don Leo constituye un homenaje merecido a su legado y una expresión de gratitud de los medellinenses hacia quien contribuyó a consolidar uno de los espacios más representativos de la vida cultural y social de la ciudad. Así lo expresó el concejal @LuisGuillermoVl, al destacar el valor histórico, cultural y ciudadano que Versalles representa para Medellín.
¡Feliz sábado! Hoy en #PlenariaCM se hará la socialización del Proyecto de Acuerdo 80 de 2026 “Por medio del cual se establecen los lineamientos de memoria cultural en el Festival Internacional del Tango Ciudad de Medellín, institucionalizado mediante el Acuerdo 65 de 2005, se rinde homenaje a Don Leonardo Alfredo Nieto Jardón y se dictan otras disposiciones”. Sigue nuestra transmisión aquí: https://t.co/dmyoK5JJch
#PlenariaCM | "¡DON LEO, SIEMPRE VIVO!
Afortunada confabulación de los dioses en nuestro favor: justo hoy, 20 de junio, cuando en el Concejo Distrital de Medellín sociabilizamos el Proyecto de Acuerdo No. 080 de 2026, “Por medio del cual se establecen lineamientos de memoria cultural en el Festival Internacional del Tango Ciudad de Medellín, institucionalizado mediante elAcuerdo 65 de 2005, se rinde homenaje a Don Leonardo Alfredo NIETO JARDÓN y se dictan otras disposiciones”, se conmemoran 6 años del fallecimiento de DON LEO, quien permanecerá por siempre vivo en nuestras memorias personales y, sobre todo, en la cultural y patrimonial de Medellín.
El pasado 26 de enero, en este recinto y en compañía de su familia y de sus amigos,celebramos el centenario de su natalicio. Hijo de Francisco Martín y Leona Blanco, nacía en Vedia, un pequeño poblado rural de la Provincia de Buenos Aires. Residente en la Buenos Aires querida de Gardel, muerto trágicamente en nuestra Medellín el 24 de junio de 1935, de Borges, a quien el 14 de junio recordábamos con motivo de los 40 años de su ingreso en la inmortalidad, de Sábato, nacido el 24 de junio de 1911, de Bergoglio, ordenado obispo el 27 de junio de 1992, desde los 13 años, allí aprendió las artes y oficios de la gastronomía y la pastelería.
En 1960, de vacaciones por dictamen médico, en Medellín decidió que a esta ciudad la elegiría por patria y por casa, por destino y por vocación, sin abandonar jamás sus querencias de tierra y sangre argentinas. Y así fue como, con sus tres mujeres, Aída, conexión nominal con el maestro del Bel canto, Giuseppe Verdi, la madre de sus dos hijas, Graciela Irene y Marcela, le hizo a esta última estación del Zorzal criollo el presente de su presencia. Comprada a sus dueños catalanes, la antigua Pastelería y Salón de Té Versalles abrió sus puertas, como Salón Versalles, el 15 de agosto de 1961, mientras los ojos del mundo se posaban sobre Berlín, donde dos días atrás, por orden de Moscú, las autoridades comunistas del Este empezaban a levantar el muro de la división y la ignominia.
A sus 35 años, con la edad de la iluminación, como Siddhartha que se metamorfosea en Buda, DON LEO nos empezó a obsequiar con el virtuosismo de sus recetas y sus secretos culinarios: la empanada argentina, generosa para el apetito y suficiente para la gula, y el jugo de mandarina, elixir aunque no espirituoso, sí embriagador, como emblemaspara deleitar a todos quienes ya, cual clave de acceso a una hermandad secreta, convenían con un “En Versalles nos vemos”.
A más del Salón Versalles, DON LEO le entregó a la ciudad lo más argentino de Medellín: en 1964 auspició la realización del primer Festival Internacional de Tango de Medellín, que fue consolidándose y, en 1968, contó con la asistencia de figuras como Aníbal Troilo, El Pichuco, con toda su orquesta;Roberto Goyeneche, mi Polaco Goyeneche, el cantor de garganta con arena, a la manera de Cacho Castaña, apenas si tres días menor que DON LEO, pues el 29 de enero también celebramos su centenario; los cantantes Edmundo Rivero y Nelly Vásquez; el actor y milonguero Tito Lusiardo; el solista Horacio Deval y el recitador Tito Reyes; entre otros. La presencia de esas figuras rioplatenses de primer nivel revalidó, gracias a DON LEO, la valía de Medellín como plaza tanguera internacional. El festival de 1968 tuvo escenarios llenos de un público enfervorizado y marcó profundamente la cultura ciudadana. “Medellín se puso en la mira de todos los amantes del tango del mundo”, señaló una crónica periodística de la época. Como fruto perdurable de aquel festival, el gobierno argentino donó a Medellín una estatua de Carlos Gardel, que fue instalada en la calle 45 del Barrio Manrique –centro y epicentro tanguero de la ciudad– con el apoyo logístico de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.
Hasta 1970, DON LEO estuvo al frente del Festival Internacional de Tango de Medellín y, con el apoyo de la Asociación Gardeliana de Medellín, de la que eran miembros Manuel Mejía Vallejo, quien escribió su Aire de tangoen su mesa reservada, y casi que escriturada, del Salón Versalles, y el musicólogo Hernán Restrepo Duque, el 14 de febrero de 1972, inauguró la Casa Gardeliana, el templo del tango, vigente hasta 1992, adquirida por el Municipio de Medellín en 2012 tras ser declarada Monumento Histórico y Patrimonio Cultural de la Ciudad.
Nacido un 26 de 1926, de enero, DON LEO, a sus 94 años, y de feliz ancianidad, moría un 20 de 2020, de junio, hace hoy seis años. Medellín y Buenos Aires: la montaña colombiana, donde la libertad es olorosa, hermanada con la pampa argentina, donde la libertad es infinita, gracias a DON LEONARDO ALFREDO NIETO JARDÓN.
¡DON LEO, SIEMPRE VIVO: SU RECUERDO NOS LLENA DE BIENAVENTURANZA, SU MEMORIA NOS HACE FELICES!". @FarleyMacias
Así evocó @AlcaldiadeMed al clausurar anoche su festival de tango al verdadero promotor de esta iniciativa cultural popular, Don Leonardo Nieto, fundador del histórico @Versalles1961 La recordación se hizo realidad por el compromiso con ella de @ProfeSpitaletta y @radioclarin
Volvemos a hacer la propuesta que quieren muchos tangueros de Medellín: Que el Festival Internacional de Tango lleve el nombre de Leonardo Nieto. @AlcaldiadeMed@FicoGutierrez
Hace años me enamoré demasiado de un señor que me llevaba al Salón Versalles a comer Milhojas y café.
Ahora llevo a mis papás ahí, los almuerzo son ricos, el pan deli y el heladito que dan después de almorzar 😍