“Feliz, porque eres tú su honor y fuerza
y exalta tu favor nuestro poder.
Feliz, porque el Señor es nuestro escudo
y el santo de Israel es nuestro rey.”
Salmo 88
“el Señor jamás desoye al pobre
ni olvida al que se encuentra encadenado.
Que lo alaben por esto cielo y tierra,
el mar y cuanto en él habita.”
Salmo 68
“Querido hermano, no sigas los malos ejemplos, sino los buenos. El que hace lo bueno es de Dios, pero el que hace lo malo no ha visto a Dios.”
3 Juan 11
Le acarició los pies cubiertos de sangre. Lo bajó de la Cruz y lo besó. Lo abrazaba, así, sucio, lleno de heridas, sin vida. Y lloraba.
Su mirada fija en Su Hijo, que ahora tenía en brazos otra vez. Pero esta vez ya no en Belén, rodeada de Pastores y Angeles.
Esta vez al pie de un Madero ensangrentado. Sola, en silencio. Ya la última espada le había traspasado el Corazón.
En el dolor, en la agonía, en el sufrimiento, ella se quedó. Y se quedó para acompañarlo, para ayudarlo a orar por nosotros, para perdonarnos por haberle matado. Para ella también amar hasta el extremo. Y así, con el Corazón destruido nos fue entregada, para que la recibiéramos en casa. Para que la consoláramos.
María, enséñame a seguirle también hasta la Cruz. Enséñame a vivir enamorada de ese Dios clavado. A tener esperanza aún después del sufrimiento. A no perder la fe. Porque Tú, aunque no veías como sería posible, te quedaste esperando. Creíste.
Creíste como aquel día en Nazaret y dijiste hasta el final: "Fiat mihi secundum verbum Tuum". Y lo esperaste. Y le creíste.
Aléjate de la pornografía.
Aléjate de la marijuana.
Aléjate de la embriaguez.
Aléjate de mujeres sueltas.
Aléjate de hombres vagos.
Aléjate de los blasfemos.
Aléjate de los soberbios.
Entrena tu cuerpo.
Educa tu mente.
Edifica tu alma.
El Evangelio de Cristo prepara enteramente al hombre de Dios, su mente, alma y cuerpo, para toda buena obra.
Ayuna, golpea tu cuerpo, domina tus deseos, ora fervientemente, trabaja duro, confía en el Señor por los resultados.
Resiste a los demonios que esclavizan a los hombres bajo toda clase de vicios y los hace tan susceptible a la mentira y propaganda; con la fuerza de Dios triunfa sobre el mal que impera.
Pablo Apóstol:
– "Revístanse de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que están en el aire" (Eph 6:11–12).
Tú que, bautizado por Juan en el Jordán, fuiste ungido con el Espíritu Santo, asístenos durante este día para que actuemos movidos por este mismo Espíritu.
¿Ya pusiste tu Árbol de Navidad? 🎄 Este es un símbolo que está presente en todo el mundo, pero ¿conoces el significado cristiano que hay detrás de esta hermosa tradición? ✨
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