Todos los días se extingue un nuevo hogar en Venezuela. Se apaga una hoguera. Se acaban las risas, los cuentos, la tele, la cocina, la vida en un apartamento. Se quedan solos sillones, estantes, televisores. libros, camas. Llega el polvo. Se ahueca el alma de una casa.
Redoma de Petare. Estas personas están más allá del bien y el mal. Sus problemas son otros. Son el producto perfecto de un estado indolente y un gobierno vil. Son el reflejo de nuestra propia decadencia... Como sociedad y conglomerado humano. Para nuestra reflexión 👇