Hay que aprender a aceptar la realidad tal cuál es. No hay que vivir disfrazándola. Quien la acepta, puede vivir con más tranquilidad, sin darse mala vida por el qué dirán.
Muy flojo lo del árbitro hasta ahora, al final tiro de esquina que no deja cobrar pero si era para el otro lado seguro lo dejaba, ya se sabe cómo termina esta historia.
La vida es demasiado corta para uno tener que conformarse, o simplemente aceptar las cosas; hay que salir a buscar lo que verdaderamente lo hace a uno feliz, y cumplir los deseos y anhelos del corazón.
La felicidad que me produce ir destapando sobre a sobre, organizar las láminas, de fondo el partido, esto es lo más lindo del mundial, entre tanto estrés, entre tanta cosa, este pequeño momento se llama Felicidad.