GRITO EN LA GUAJIRA.- se oye un grito en el desierto, …se oye una voz apagada, se nota un destino incierto, en el indio que trabaja,… en el norte de Colombia, ampliamente en la Guajira, es notable la zozobra y la angustia que domina. Ya su piel está cuarteada y su mirada ya es triste, la miseria encaminada y el hambre que no resiste, ya su fuerza se ha agotado y el aliento se ha perdido, ya sus piernas se han cansado, no encuentran otro camino, el indio desesperado clama y clama por su suerte, su vivir es angustiado, queda cerquita la muerte, es escaso su alimento, existe preocupación, ellos esperan un momento en busca de solución.
Un sistema territorial de abastecimiento de agua potable con plantas desalinizadoras modulares.
Es preciso curar esa herida vergonzante y canalla que le hicieron a los indios wayú, su mirada ya es triste en busca de solución, hay que encontrar la solución. La solución podría ser el montaje de un sistema de desalinización de agua marítima, solución que tendría vocación de perpetuidad. La desalinización es técnicamente viable en la Alta Guajira y puede reducir sustancialmente la esa imagen odiosa de la dependencia de los carrotanques. Pero la solución no sería una planta aislada, es preciso la estructuración de un sistema que garantice el suministro efectivo y con cobertura general, del suministro de agua potable
El proyecto debería comprender captación, tratamiento, energía, almacenamiento, distribución y operación financiada durante toda su vida útil; lo cual implicaría el aprovechando y rehabilitación de la infraestructura existente. Una sola gran planta no sería la alternativa más conveniente para toda la Alta Guajira. La desalinización ya tiene antecedentes concretos en la región. ESEPGUA informó la puesta en marcha de una planta en Puerto Estrella, pero con pequeña escala y con cobertura escasa. Es preciso entender que producir agua y distribuirla son problemas diferentes.
En cierta ocasión la Corte Constitucional tuvo la oportunidad de abordar el problema, aunque de manera preliminar, el Auto 899 de 2025 de la Corte Constitucional recoge antecedentes de plantas afectadas por falta de combustible, mantenimiento insuficiente y averías, es un pronunciamiento en el marco de el seguimiento judicial a que se refiere la providencia.
El proyecto de plantas de desalinizadoras debería incluir la instalación de plantas de energía solar, con el fin de obtener la energía suficiente para su funcionamiento. Igualmente, el proyecto debería combinarse con la perforación y mantenimiento múltiples pozos profundos con el fin de surtir animales y cultivos
La Sentencia T-302 de 2017 reconoció la grave vulneración del derecho al agua de las comunidades wayúu y su relación con la alimentación y la salud infantil. Este marco permite evaluar los proyectos por sus resultados en disponibilidad y accesibilidad, además de por la ejecución presupuestal.
Esos carrotanques fueron un acto de traición a la Nación Wayú, deben ser devueltos a los vendedores y que devuelvan la plata, realmente eran una mamadera de gallo.
Es histórico que mientras todos los presidentes de Colombia al llegar al cargo lo primero que hicieron fue enriquecer a su familia, el Presidente Petro pagó el precio de su estabilidad personal y familiar por la lucha en favor de la periferia excluida de Colombia, sin embargo la guerra psicológica contra el presidente parece que va a continuar hasta enloquecer a esta Nación, este país es el colmo de la ingratitud y la pobreza de valores nacionales, tal parece que el centro poderoso y quienes sufren del síndrome de doña Florinda, hasta el ultimo peso que se pierda en este gobierno, hasta la más aberrante violación de la Constitución, será culpa de Petro....
Colombia le debe mucho al ex presidente Petro, un hombre que sacrificó su salud, su vida personal y familiar por el futuro del país, se colocó en medio del conflicto estructural que vive el país con el fin de bajarle la intensidad así hacer más vivible este territorio, especialmente para los más ricos, pero es que en Colombia los ricos no son personas pobres, son pobres personas...
Yo sí creo que el Ministerio de justicia debe crear un LLM soberano, que funcione como medio de optimización y democratización de la justicia...hay demasiadas lagunas o agujeros negros en la administración de justicia...y este ministro, que conoce el sufrimiento de los usuarios y litigantes, debería sentirse afectado y ponerle sentido de urgencia a este proyecto, porque él supo cuando ingresó a ese cargo, pero no sabe cuando saldrá...
oye, pero cómo así que Colombia, uno de los paises cafeteros del mundo, importa doce millones de sacos de café... realmente no es comprensible,... no entiendo.
Hay que hacer algo para que Colombia produzca un millón de barriles, pero que los refine aquí y que atienda el mercado interno, porqué exportamos una propina de petróleo crudo e importamos el plato principal en gasolina, realmente no es comprensible... no entiendo....
En neuropsicología se sostiene que el daño cerebral, por trauma craneocenfálico, tumores, infecciones, secuelas genéticas, o trastornos de la nutrición cerebral, pueden originar afectaciones en el funcionamiento homeostático del cerebro; pero, igualmente, los hábitos, la cultura y la subcultura, así como afectaciones tales como el estrés, la ansiedad, la depresión, también pueden ocasionar alteraciones en el funcionamiento del cerebro, estos eventos también producen reestructuración de los circuitos neuronales y configuran un diseño cerebral adverso. La cultura política, el lenguaje político, cargado de odio, de violencia verbal, de estigmatización, etc., también puede alterar el equilibrio funcional del cerebro. El lenguaje político puede reestructurar el cerebro político, hasta el punto que puede concebir al adversario como enemigo; en una democracia considerar al adversario político como enemigo puede concebirse como una disonancia cognitiva, no es de recibo que un político llegue al ejercicio de la función publica por las vías de democracia, usando la libertad de expresión, los espacios de participación, el consenso, el proceso electoral, y cuando ejerce el poder entonces su adversario es enemigo a muerte, y para combatirlo usa la guerra judicial, la guerra psicológica y la guerra lingüística, usando la mentira, la injuria y la imputación arbitraria como arma de acción política. En el texto a que te refieres se hace una metáfora de una patografía en la cual se enfatiza la alteración formal del pensamiento político como un hallazgo recurrente en la clase política colombiana, no como daño funcional propiamente dicho sino como subcultura de la guerra lingüística. El lenguaje es un proceso que sigue una serie de patrones cuya regulación se ha ubicado en distintas zonas del cerebro, tres son los sistemas principales encargados de esto. Uno de los sistemas es instrumental, el que se encarga de la ejecución, otro es semántico, el que se encarga de la codificación y el otro es un sistema intermedio que sirve para mediar los dos anteriores. Tres son las zonas más estudiadas en relación con el lenguaje, el área de Broca, el área de Wernicke y la circunvolución angular. El área de Broca forma parte del sistema instrumental del lenguaje, está relacionada con la capacidad de ordenar fonemas para crear palabras y luego oraciones, cuando esta zona se encuentra alterada, se presenta también una dificultad sintáctica relativa al orden, la combinación y la relación entre las palabras; el área de Wernicke también forma parte del sistema instrumental de lenguaje, ayuda a evocar y vocalizar conceptos, y se encarga también de procesar los sonidos para combinarlos creando unidades capaces de tener significado. El cerebro está cubierto por numerosos pliegues o relieves que tienen funciones muy importantes y aún no del todo conocidas, estos pliegues o relieves se llaman circunvoluciones, la circunvolución angular, es otra zona del cerebro que participa, entre otras, en la actividad de la memoria episódica y semántica. La disfuncionalidad de esta zona se ha relacionado con la afasia semántica. Por esa razón hay que cuidar el cerebro, y en el cuidado del cerebro el lenguaje desempeña un rol determinante. El lenguaje de odio, el lenguaje como escenario de guerra sucia en la política, la narrativa de epítetos y etiquetas destructoras de la dignidad del otro, moldea el cerebro político y reestructura el inconsciente colectivo, por esta razón el lenguaje vil y perverso en las redes sociales hace un gran daño a la sociedad, la cultura y la civilización. Una muestra del grado de civilización o barbarie de una sociedad es el nivel de su lenguaje, cuida tu lenguaje y serás un vir cultus, en una societas civilis.
En neuropsicología se sostiene que el daño cerebral, por trauma craneocenfálico, tumores, infecciones, secuelas genéticas, o trastornos de la nutrición cerebral, pueden originar afectaciones en el funcionamiento homeostático del cerebro; pero, igualmente, los hábitos, la cultura y la subcultura, así como afectaciones tales como el estrés, la ansiedad, la depresión, también pueden ocasionar alteraciones en el funcionamiento del cerebro, estos eventos también producen reestructuración de los circuitos neuronales y configuran un diseño cerebral adverso. La cultura política, el lenguaje político, cargado de odio, de violencia verbal, de estigmatización, etc., también puede alterar el equilibrio funcional del cerebro. El lenguaje político puede reestructurar el cerebro político, hasta el punto que puede concebir al adversario como enemigo; en una democracia considerar al adversario político como enemigo puede concebirse como una disonancia cognitiva, no es de recibo que un político llegue al ejercicio de la función publica por las vías de democracia, usando la libertad de expresión, los espacios de participación, el consenso, el proceso electoral, y cuando ejerce el poder entonces su adversario es enemigo a muerte, y para combatirlo usa la guerra judicial, la guerra psicológica y la guerra lingüística, usando la mentira, la injuria y la imputación arbitraria como arma de acción política. En el texto a que te refieres se hace una metáfora de una patografía en la cual se enfatiza la alteración formal del pensamiento político como un hallazgo recurrente en la clase política colombiana, no como daño funcional propiamente dicho sino como subcultura de la guerra lingüística. El lenguaje es un proceso que sigue una serie de patrones cuya regulación se ha ubicado en distintas zonas del cerebro, tres son los sistemas principales encargados de esto. Uno de los sistemas es instrumental, el que se encarga de la ejecución, otro es semántico, el que se encarga de la codificación y el otro es un sistema intermedio que sirve para mediar los dos anteriores. Tres son las zonas más estudiadas en relación con el lenguaje, el área de Broca, el área de Wernicke y la circunvolución angular. El área de Broca forma parte del sistema instrumental del lenguaje, está relacionada con la capacidad de ordenar fonemas para crear palabras y luego oraciones, cuando esta zona se encuentra alterada, se presenta también una dificultad sintáctica relativa al orden, la combinación y la relación entre las palabras; el área de Wernicke también forma parte del sistema instrumental de lenguaje, ayuda a evocar y vocalizar conceptos, y se encarga también de procesar los sonidos para combinarlos creando unidades capaces de tener significado. El cerebro está cubierto por numerosos pliegues o relieves que tienen funciones muy importantes y aún no del todo conocidas, estos pliegues o relieves se llaman circunvoluciones, la circunvolución angular, es otra zona del cerebro que participa, entre otras, en la actividad de la memoria episódica y semántica. La disfuncionalidad de esta zona se ha relacionado con la afasia semántica. Por esa razón hay que cuidar el cerebro, y en el cuidado del cerebro el lenguaje desempeña un rol determinante. El lenguaje de odio, el lenguaje como escenario de guerra sucia en la política, la narrativa de epítetos y etiquetas destructoras de la dignidad del otro, moldea el cerebro político y reestructura el inconsciente colectivo, por esta razón el lenguaje vil y perverso en las redes sociales hace un gran daño a la sociedad, la cultura y la civilización. Una muestra del grado de civilización o barbarie de una sociedad es el nivel de su lenguaje, cuida tu lenguaje y serás un vir cultus, en una societas civilis.
En neuropsicología se sostiene que el daño cerebral, por trauma craneocenfálico, tumores, infecciones, secuelas genéticas, o trastornos de la nutrición cerebral, pueden originar afectaciones en el funcionamiento homeostático del cerebro; pero, igualmente, los hábitos, la cultura y la subcultura, así como afectaciones tales como el estrés, la ansiedad, la depresión, también pueden ocasionar alteraciones en el funcionamiento del cerebro, estos eventos también producen reestructuración de los circuitos neuronales y configuran un diseño cerebral adverso. La cultura política, el lenguaje político, cargado de odio, de violencia verbal, de estigmatización, etc., también puede alterar el equilibrio funcional del cerebro. El lenguaje político puede reestructurar el cerebro político, hasta el punto que puede concebir al adversario como enemigo; en una democracia considerar al adversario político como enemigo puede concebirse como una disonancia cognitiva, no es de recibo que un político llegue al ejercicio de la función publica por las vías de democracia, usando la libertad de expresión, los espacios de participación, el consenso, el proceso electoral, y cuando ejerce el poder entonces su adversario es enemigo a muerte, y para combatirlo usa la guerra judicial, la guerra psicológica y la guerra lingüística, usando la mentira, la injuria y la imputación arbitraria como arma de acción política. En el texto a que te refieres se hace una metáfora de una patografía en la cual se enfatiza la alteración formal del pensamiento político como un hallazgo recurrente en la clase política colombiana, no como daño funcional propiamente dicho sino como subcultura de la guerra lingüística. El lenguaje es un proceso que sigue una serie de patrones cuya regulación se ha ubicado en distintas zonas del cerebro, tres son los sistemas principales encargados de esto. Uno de los sistemas es instrumental, el que se encarga de la ejecución, otro es semántico, el que se encarga de la codificación y el otro es un sistema intermedio que sirve para mediar los dos anteriores. Tres son las zonas más estudiadas en relación con el lenguaje, el área de Broca, el área de Wernicke y la circunvolución angular. El área de Broca forma parte del sistema instrumental del lenguaje, está relacionada con la capacidad de ordenar fonemas para crear palabras y luego oraciones, cuando esta zona se encuentra alterada, se presenta también una dificultad sintáctica relativa al orden, la combinación y la relación entre las palabras; el área de Wernicke también forma parte del sistema instrumental de lenguaje, ayuda a evocar y vocalizar conceptos, y se encarga también de procesar los sonidos para combinarlos creando unidades capaces de tener significado. El cerebro está cubierto por numerosos pliegues o relieves que tienen funciones muy importantes y aún no del todo conocidas, estos pliegues o relieves se llaman circunvoluciones, la circunvolución angular, es otra zona del cerebro que participa, entre otras, en la actividad de la memoria episódica y semántica. La disfuncionalidad de esta zona se ha relacionado con la afasia semántica. Por esa razón hay que cuidar el cerebro, y en el cuidado del cerebro el lenguaje desempeña un rol determinante. El lenguaje de odio, el lenguaje como escenario de guerra sucia en la política, la narrativa de epítetos y etiquetas destructoras de la dignidad del otro, moldea el cerebro político y reestructura el inconsciente colectivo, por esta razón el lenguaje vil y perverso en las redes sociales hace un gran daño a la sociedad, la cultura y la civilización. Una muestra del grado de civilización o barbarie de una sociedad es el nivel de su lenguaje, cuida tu lenguaje y serás un vir cultus, en una societas civilis.
Anamnesis.-
Es muy preocupante la salud mental de la clase política colombiana, el hallazgo concluye la posible presencia de síntomas de “trastorno formal del pensamiento”, manifestado mediante lenguaje desorganizado o incoherente. Existe sospecha de desorganización del pensamiento en el que la persona pierde el hilo, conecta ideas sin relación clara o da respuestas que no corresponden a la pregunta. En algunos casos el discurso resulta incomprensible. Existen rasgos psicóticos; así mismo existen indicios de afasia de Wernicke (algunos muestran síntomas de jergafasia), otros hablan con fluidez, pero utilizan palabras equivocadas o inventadas y construyen frases con poco sentido; además, muestran indicios de dificultades para comprender el lenguaje.
Diversos congresistas y políticos que inicialmente formaron parte de la coalición del Pacto Histórico o sectores aliados al Gobierno terminaron por respaldar posturas de derecha de cara al ciclo electoral. Figuras clave en la llegada de Gustavo Petro al Gobierno en 2022, con el paso del gobierno se distanciaron del barco del ejecutivo cuando notaron ciertas fisuras en su estructura. Caciques electorales locales del Caribe y el centro del país que apoyaron financieramente o con su estructura clientelar el proceso electoral de 2022 reorientó su respaldo hacia el discurso de mano dura e incentivo privado promovido por “el tigre” y la oposición. Otros políticos enfrentados al modelo de izquierda de Petro terminaron asumiendo cargos de alto nivel (ministerios y direcciones de departamento) en el gobierno del cambio. Dirigentes, barones electorales y congresistas que se definían institucional o ideológicamente distantes del petrismo, luego ingresaron a la "gobernabilidad" aprobando proyectos del Ejecutivo a cambio de cuotas, participaciones burocráticas estatal y porciones de mermelada, nombre dulce del cohecho y la concusión. Se requiere de más exploraciones y exámenes de fMRI, con el fin de medir los cambios en el flujo sanguíneo cerebral de los pacientes políticos, para evaluar su actividad neuronal.
sí, es cierto, pero ese árbol no cayó por ese solo golpe, es que progresivamente se fueron degradando hasta reflejar en el manejo del Estado las más aberrantes practicas administrativas, vinculando cuanto mediocre había por ahí, impactando la conducción del Estado con las deficiencias psicológicas de quienes lo administraron, no hubo inteligencia emocional publica.Para ser un gobernante hay que volverse un lujo...
@carolinacorcho lo cierto es que, lamentablemente, el pacto histórico no estuvo a la altura de su responsabilidad histórica, es que ni siquiera se controló a sí mismo, fue un pacto de la antihistoria, un pacto de oportunistas...cuánto lo siento...
UN DIABLO AL QUE LE LLAMAN TREN.-
La posibilidad de comunicar el Atlántico y el Pacífico ocupa un lugar persistente en la imaginación económica de Colombia, un país con acceso a ambos espacios marítimos puede preguntarse cómo convertir esa posición en mejores condiciones de comercio, integración territorial y desarrollo productivo. Tener costas en dos océanos obliga al país a disponer de una conexión comercialmente competitiva entre ellos.
El proyecto de una ruta interoceánica Ferrera conduce a estudiar conjuntamente dos escenarios esenciales de la sociedad, economía y poder. Una ruta de interés internacional atrae capital y comercio, pero también genera disputas sobre quién fija las condiciones de acceso, controla la operación y recibe sus beneficios.
El Tratado Mallarino-Bidlack de 1846 y el ferrocarril dentro de esa esa infraestructura de importancia estratégica, convirtió a Panamá en el istmo de la discordia. Las intervenciones extranjeras, las decisiones de las élites, los conflictos internos y las relaciones entre el centro político y el territorio fueron factores que condujeron a la perdida de parte del territorio, el factor soberanía debe incluirse en el estudio de la construcción del ferrocarril interoceánico. El riesgo está caracterizado por la hipótesis de que el proyecto puede incrementar el valor comercial y estratégico del territorio sin asegurar que su población perciba una parte importante de ese valor a título de difusión del ingreso y la riqueza como efecto esperado del desarrollo. El tránsito internacional podría prosperar mientras persistirián déficits locales de servicios y oportunidades; por eso, el problema político y económico está definido por el impacto en la sociedad y la economía del Chocó además de su capacidad para movilizar carga. Es una incógnita establecer qué ingresos públicos produciría, qué actividades locales estimularía, qué riesgos asumiría el Estado y qué instrumentos impedirían una distribución excesivamente concentrada de sus beneficios.
La soberanía económica no se define exclusivamente por la nacionalidad del inversionista. Importan las cláusulas contractuales, las condiciones de endeudamiento, la regulación tarifaria, la transferencia tecnológica y la capacidad institucional para supervisar el servicio. La participación extranjera es de vital importancia, pero su admisión debe consultar los intereses nacionales y regionales, sobre todo en cuanto tiene que ver con la participación de la economía regional en el proyecto.
222,3 kilómetros entre Juradó y Titumate, con articulación portuaria en el Pacífico y el Caribe, es una prospectiva de altísimo valor estratégico para la logística del país que requiere la definición precisa y total sobre el hecho de que el proyecto esté financiado y sea económica y socialmente rentable.
El riesgo es que solo se perciba el Departamento del Chocó como una superficie disponible para conectar dos puntos de logística y comercio pero que se omita la consideración de que cualquier trazado afecta territorios habitados, relaciones económicas y formas de organización social en las comunidades territoriales. La evaluación debe identificar poblaciones afectadas, usos del suelo, medios de vida y posibles modificaciones del acceso a recursos.
La participación temprana de las comunidades que impactaría el proyecto tiene valor estratégico además de representar un agregado democrático de alto efecto para la legitimidad del proyecto y del gobierno, puesto que la promesa de empleo regional debe ser materialmente efectiva, socialmente sostenida y sostenible.
Si la población regional no dispone de formación suficiente para ocupar cargos técnicos, esa brecha debe atenderse antes de la entrada en servicio, de lo contrario, el Chocó puede observar cómo una obra de gran escala y de impacto estratégico para el desarrollo del País, pasa por el frente como una caravana de político que compra los votos para su elección, sin participar proporcionalmente de sus oportunidades.
Lo que la región reclamaría sería los compromisos verificables de formación, contratación, compras locales, servicios y seguimiento, una referencia general a la prosperidad del Chocó resulta insuficiente y daría la impresión de ser manipuladora de la opinión pública.
El proyecto diversificaría conexiones logísticas, aprovecharía la posición geográfica colombiana y abriría oportunidades regionales.
No es políticamente correcto desestimar esa gran propuesta por puro prejuicio político.
Sea cual fuere los resultados del proyecto lo que sí es seguro es que impactaría de manera sustancial el desarrollo regional y abriría una conexión interoceánica que uniría al País por vía marítima.
Mientras tanto la costa caribe colombiana y el magdalena medio seguiremos esperando el “expreso del sol”: …y entonces...me tengo que meter en un diablo...al que le llaman tren, que sale...por toda la zona pasa y de tarde... se mete a Santa Marta, ….
CAMINANDO ENTRE LOS MUERTOS.- Como un segundo acto de posesión simbólica de su rol de comandante de una nueva era del mayor desprecio por la dignidad humana, el autócrata caminaba entre los muertos. Con arrogancia y empoderamiento de quien ha eliminado al adversario y aún después de la muerte no se siente satisfecho con su victoria macabra, continuaba con la destrucción de la dignidad de los cadáveres, sin tener presente que al hacerlo estaba pisoteando los valores fundamentales de la sociedad que comandaba, sociedad profundamente enraizada en la doctrina cristiana y con valores que son el más vivo trasunto de las enseñanzas de Jesús. Como si la embriaguez y la resaca del más truculento triunfo electoral que ha sufrido la Nación aún continuaran ejerciendo efectos sobre el equilibrio homeostático del cerebro del autócrata, por cuenta de una descarga desbordante de dopamina, continuaba señalando e increpando a los muertos, enjuiciándolos aún en el más allá, en el infierno. En un acto de traición del inconsciente hizo reminiscencia de la historia de los grupos criminales que convirtieron a Colombia en una Nación bárbara, al mejor estilo de los aberrantes atroces conflictos de África en sus peores tiempos… Colombia no es una Nación bárbara, es una Nación profundamente humana, cuando en ejercicio del deber funcional y legitimo el Estado logra “neutralizar” a los criminales más atroces, que ofenden y ponen en jaque a la sociedad, es preciso actuar con ecuanimidad, entereza institucional y con una profunda conciencia de que somos una sociedad civilizada, ese espectáculo es, desde todo punto de vista, ABERRANTE.
DE LA DEMOCRACIA LIBERAL AL RIESGO DE LA AUTOCRACIA.-
Entre imperio de la ley e instrumentalización de la ley.
La democracia liberal se caracteriza por elecciones entre distintos partidos políticos, la separación de poderes, el Estado de derecho, una economía de mercado con propiedad privada, sufragio universal y la protección equitativa de los derechos humanos, derechos civiles, libertades civiles y libertades políticas para todos los ciudadanos. En la democracia liberal el gobernante está sometido a la Constitución y a la ley, debiendo cumplir sus deberes funcionales de conformidad con lo que el orden jurídico le permite. Pero, en la democracia contemporánea el factor que juega un rol trascendental es el del control social, ejercido por los medios de comunicación, la participación ciudadana en la gestión gubernamental, medios de control del poder que están regulados en la Constitución Política y en la ley. Este medio de control se le denomina, tradicionalmente, el cuarto poder; pero, en realidad, debería llamársele el primer poder-control, por cuanto de su ejercicio, surgen las reformas constitucionales, el levantamiento del velo corporativo de quienes ejercen el poder público; y, en fin, es la garantía de preservación del orden democrático y la evolución del sistema hacia la primacía de los derechos humanos, la eficiencia y la eficacia del Estado. Una democracia sin opinión pública, sin medios de comunicación y sin garantía de la participación ciudadana en la discusión de las políticas que los afectan, es una tramoya de democracia.
Estamos asistiendo, impávidos, a la erosión de la democracia, y la cotidianidad de practicas aberrantes claramente constitutivas de tendencias psicopáticas que deben encender las alarmas sobre la aptitud psicológica del gobernante de cara a la preservación y la defensa de la salud mental de nuestra sociedad.
Es cierto que desde la fundación de la Republica la verdadera naturaleza de nuestro sistema democrático se define más como una democracia electoral que una democracia liberal, puesto que se conserva un régimen de elecciones competitivas, pero presenta un deterioro de las garantías institucionales, los contrapesos y el Estado de derecho.
Lo más preocupante es que entre la democracia liberal y una dictadura cerrada existe una zona intermedia. Un país puede seguir celebrando elecciones, pero hacerlo bajo reglas que favorezcan sistemáticamente a la elite gobernante, la cual, por norma general, se muestra como subdividida en varias manifestaciones políticas con propósitos electorales. De hecho, en Colombia, desde la implementación del frente nacional los dos partidos originales se transformaron materialmente en uno solo con dos vertientes, desde esa componenda los liberales se volvieron conservadores y los conservadores se volvieron liberales, presenciándose gobiernos de origen liberal más conservadores que los denominados “godos”; y, gobiernos conservadores más liberales que José Hilario López.
Que quede claro, somos una democracia de partido dominante y de elites dominantes.
El riesgo de hoy no es ese, ya esa patología política la hemos metabolizado y en relación con ella hemos desarrollado una desensibilización sistemática.
Lo que hoy nos debe conmover y encender las alarmas es el inicio de un modelo de democracia electoral en el cual se anula la competencia democrática en relación con movimientos alternativos que pretende ajustar la realidad de la idea de democracia a la noción filosófica de la misma, todo con el fin de asegurarse la permanencia en el poder, partiendo de la destrucción de la fidelidad de los procesos electorales, y generando una cultura de irresponsabilidad del gobernante frente a la cotidianidad de actos claramente violatorios de sus deberes funcionales previstos en la Constitución y la ley. El favorecimiento de aliados económicos, el deterioro de los servicios públicos, la subordinación del interés general al interés las elites económicas y políticas, la reducción de la dialéctica de gobierno al acceso a los cargos públicos, etc., es claro que la democracia no depende solamente de votar, sino de la posibilidad real de alternancia real, y de la institucionalización política de verdaderas vertientes alternativas.
Asistimos a la presencia de un Estado de ley, más que de un Estado de derecho, en éste quien ejerce el poder lo hace utilizando la legalidad institucional, pero utilizando el orden jurídico para su propio beneficio y el de sus allegados personales y políticos, en tanto que el Estado de derecho, y más, el Estado social de derecho, es una garantía de que quien ejerce el poder lo hace cumpliendo el deber funcional de garantía de los derechos humanos, y más precisamente, de los derechos constitucionales fundamentales.
En el Estado de ley el gobernante utiliza su poder para hacer un uso desbordado de su facultad discrecional, con olvido voluntario de que la discrecionalidad del gobernante, en una democracia real, está sometido a la moral publica y no al interés particular del gobernante.
Hemos presenciado cómo se utiliza el poder para degradar, enjuiciar apócrifamente, a quienes se enfrentan al gobernante, hasta el punto de someterlos a verdaderos actos aberrantes de tiranía, con claro color de vendetta.
En el contexto descrito la autocracia contemporánea no siempre necesita expropiar abiertamente, puede utilizar de manera selectiva los poderes regulatorios, fiscales, contractuales y judiciales hasta hacer inviable la resistencia del ciudadano.
Cuando el Gobierno puede decidir discrecionalmente qué empresas prosperan, y cuando los contratos y los cargos públicos dejan de adjudicarse exclusivamente por mérito y las concesiones y derogatorias de zonas de protección ambiental y étnica, estos se convierten en el contexto legal de los cimientos de una autocracia.
Lo cierto es que en la democracia colombiana ya es un clásico la película del enriquecimiento descomunal del gobernante y su familia, el deterioro de la calidad de vida de los habitantes es un legado recurrente de los gobiernos, y así la vida en democracia sigue igual de precaria, aberrante y sometida a un régimen de indignidad.
En el contexto geopolítico contemporáneo no solo observamos una guerra económica, digital, de rutas comerciales y, financiera, asistimos a una verdadera guerrade ideas, al fin son las ideas y los intereses los precursores del desarrollo de la humanidad, de la paz y de la guerra.
La autocracia comienza por presentarse como una plataforma política basada en valores tales como el orden, la seguridad, la estabilidad, la jerarquía, y la defensa de los valores tradicionales, elementos de la sociedad que son de altísimo valor existencial, pero, con ese pretexto justifican actos de propios de sus correspondientes antivalores.
Lo que nos enseña la historia política del mundo es que la democracia ha sido demasiado breve, sobre ella se impuesto la autocracia, y ésta última ha durado muchísimo más que la democracia.
Lo realmente duro no es que la democracia se muera sino lo que dure muerta. Sabemos de la caída de la República romana; de lo frágil que fue la democracia ateniense, y de la tendencia natural del poder a concentrarse, por tal razón el mayor riesgo que enfrenta la democracia colombiana es que derive en una autocracia en la cual el diseño institucional no sea capaz de prevenir que el poder ejecutivo se sobreponga y domine los demás poderes públicos.
El principal producto de la democracia es la felicidad de la gente, con base en el mayor índice de difusión de la riqueza publica y privada. En democracia los niveles de confianza social en el Estado son mayores
Las democracias contemporáneas no suelen desaparecer mediante un golpe militar repentino, sino por la acumulación gradual de decisiones adoptadas por gobernantes elegidos que capturan los controles institucionales, manipulan la competencia y utilizan el Estado contra sus adversarios.
La autocratización sería, por tanto, un proceso, el cual se descubre por el debilitamiento de la independencia judicial, clientalización de la administración pública, la consolidación de una cultura de privatización de la riqueza publica a través de la concentración de la riqueza, la manipulación de los procesos electorales; el hostigamiento económico o jurídico de opositores; la distribución partidista de contratos y beneficios; concentración o intimidación de los medios de comunicación, la normalización de los conflictos de interés, conservación formal de elecciones sin igualdad efectiva entre competidores, etc.
Un régimen autoritario no necesariamente elimina los tribunales, organismos fiscales, autoridades regulatorias o procedimientos administrativos, pretende conducirlos a un cambio de función política, en la cual la acción administrativa y judicial se dirige selectivamente contra contradictores; las función reguladora de las superintendencias se convierte en mecanismos de intimidación; la contratación premia la lealtad política; la burocracia técnica es reemplazada por funcionarios clientelares, la regulación económica determina quién puede competir, los jueces son presionados o desacreditados cuando controlan al Ejecutivo.
El riesgo es que cuando el miedo colectivo lleva a preferir la eficacia aparente de un líder sobre los procedimientos constitucionales; una vez debilitados los controles, la ciudadanía descubre que la concentración de poder que inicialmente se dirigía contra sus adversarios también puede utilizarse contra ella.
UNA DEMOCRACIA PUEDE CONSERVAR SU NOMBRE, SUS ELECCIONES Y SUS LEYES MIENTRAS PIERDE GRADUALMENTE SU RAZÓN DE SER.