una de las peores decepciones que conozco es que alguien hable mal de mí sabiendo que le ayudé en un montón de situaciones críticas y delicadas. Con el tiempo, aprendés que no todos merecen recibir tu ayuda. Suena fuerte, pero es así.
No seré joven otra vez, por eso, yo sí mandé ese mensaje largo, yo sí abrazo por mucho tiempo, yo sí lloro todo lo que quiero, yo sí me río bien fuerte, yo sí amo con toda mi intensidad y yo sí sé que jamás me arrepentiré de nada de todo esto.
Ella es Alejandra. Me dió este papel y me salió del alma abrazarla, me agradeció con mucho cariño y me dijo que habia ido sola pero que se llevaba muchos abrazos de esta marcha. Compartamos estas fotos, hagamos circular su historia. Que el próximo abrazo sea el de su hija.
Me lo tomo personal porque a estas alturas ya sabemos lo que hacemos, con quién y por qué. No hay despistes inocentes. Las acciones hablan por sí solas y no tengo por qué restarle importancia a lo que me duele.
“Los jóvenes de ahora no quieren trabajar ni tener hijos”
*Los trabajos de ahora:
De domingo a domingo,
13 horas de trabajo.
2 minutos de almuerzo.
Por prestación de servicios.
No mayor de 25 años con 30 años de experiencia.
A $200 pesos la hora.
Ambiente laboral de porquería.