Solo le pido a Dios que me haga una mujer más sabia, inteligente, paciente y feliz. Que proteja mi corazón, pero sobre todo que mantenga mi esencia intacta a pesar de las circunstancias.
Hay personas que lograron superar sus peores momentos gracias a un perro que insistía en salir a pasear o a un gato que nunca dejó de acostarse a su lado. No son mascotas, son familia, y no pienso discutirlo.
Hoy fui a misa y el padre dijo algo que necesitaba escuchar: “No desesperes por lo que todavía no llega. Dios también está preparando aquello que hoy no puedes ver.”
Hay gente que llega a casa y su perro los recibe como si volvieran de la guerra.
Aunque solo hayan ido a comprar pan.
Y ese pequeño ritual diario es una de las cosas más lindas que existen.