Mi @IvanCepedaCast te quiero trucha, mosca, alerta, despierto, al tanto, al frente, mirando qué hay pa’ hacer, cómo hacerlo… ayúdate, que nosotros te ayudaremos, pero dateee, por faaa
Soy abogado y filósofo. Estudié cinco años cada carrera y debo admitir que, viendo a Iván Cepeda y a Abelardo de la Espriella —los dos candidatos que hoy puntean las encuestas—, siento que reconozco dos formas de entender el mundo que he visto toda mi vida en las aulas.
Abelardo de la Espriella representa un modelo muy reconocible dentro del Derecho colombiano. Hablo de un tipo de abogado que las facultades muchas veces admiran y reproducen. Este tipo de abogado es el litigante grandilocuente, seguro de sí mismo, que convierte la palabra en espectáculo; que entiende el derecho como combate y que no tiene demasiados escrúpulos sobre a quién defender mientras pueda ganar el caso y acumular prestigio, dinero o poder.
Muchos estudiantes quieren vestir como él, hablar como él y parecerse a él. Porque en muchas facultades de Derecho se premia la seguridad incluso por encima de la verdad.
En Derecho a uno le enseñan, muchas veces, a sostener una postura incluso cuando íntimamente no cree en ella. La habilidad consiste en defender, persuadir y vencer. La oratoria ocupa un lugar central. El modelo gaitanista del gran tribuno todavía persigue nuestra cultura jurídica. El abogado como un hombre capaz de imponerse por la fuerza de su voz. Y eso no es necesariamente malo. La palabra dicha tiene poder. La oratoria importa. La política también necesita pasión y capacidad de confrontación.
Ahora bien, en Filosofía funciona distinto. Por eso entiendo mucho a Iván Cepeda. Los profesores casi siempre llegaban con un texto escrito. Y uno también debía llegar habiendo escrito. Había un respeto profundo por las palabras, por el matiz, por el silencio y por la precisión. En filosofía, escribir mal no es un detalle, es una falta ética. Porque escribir implica hacerse responsable de lo que uno piensa. Mientras en algunas facultades de Derecho leer demasiado puede verse como debilidad, en Filosofía improvisar demasiado puede verse como superficialidad.
Iván Cepeda representa mucho de esa tradición, a saber, el reposo del análisis, la prudencia con las palabras, la idea de que antes de hablar hay que pensar y antes de acusar hay que comprender. Incluso su manera de debatir tiene algo muy propio de los seminarios de filosofía: escuchar, citar, argumentar, volver sobre los textos y tomarse en serio las consecuencias de las palabras.
Al final, lo que hoy se disputa no es solamente una elección entre dos personas. También es una disputa entre dos culturas intelectuales y morales. La política como espectáculo de confrontación permanente o la política como ejercicio reflexivo de responsabilidad con la palabra.
No dejaré de ser filósofo ni abogado. Me siento orgulloso de ser ambas cosas. Defiendo jurídicamente con pasión a habitantes de calle y a animales, pero también siento que la filosofía es de las cosas más importantes que me han pasado; que sin ella es difícil pensar cómo darle sentido al país.
Reconozco estos dos modelos que se forjan en las aulas de Filosofía y Derecho, y que luego encuentran vocaciones políticas distintas. Siento que las formas terminan determinando aquello que buscamos como país.
Votaré por Iván Cepeda. Las razones no son únicamente las que acabo de enunciar, pero ayudan mucho.
Pillen toda el aura de esta pieza.
Ni siquiera es por superioridad estética o de producción, es que tiene alma.
Vamos a ganar en primera con @IvanCepedaCast y @aida_quilcue
Nací cuando la homosexualidad era "enfermedad mental" y fui adolescente sin un solo derecho legal para mi identidad viendo morir a una generación entera entre el pánico generado por una enfermedad y el estigma de ser gay viendo burlas hacia mi orientación en la TV, los periódicos, las revistas y muchos tuvimos que crecer así. Por eso en mi vida NUNCA podría votar por alguien que va en contra de todo lo que yo logré superar para ser quien soy hoy.
Por eso soy de izquierda y actúo en consecuencia. Esto no se trata de mi bolsillo ni de la coyuntura del momento; mi voto es de estricta conciencia. Es un voto por mi derecho a existir. 🏳️🌈
Revisando contratos firmados por @CaracolRadio para ejecutar pauta en Barranquilla y Bolívar se lee, en las obligaciones específicas, que comprometen la agenda editorial porque deben generar contenido como si fuera periodístico y no pago. ¿Eso acaso no se parece a lo que muchos de los periodistas de esa cadena le recriminan (y con razón) a @infopresidencia? Es decir, que paguen influenciadores para hablar bien del Gobierno.
Tan cuestionable pagar a influenciadores para que opinen a favor de @petrogustavo y su gobierno con plata pública como vender la agenda editorial y no decirle a la audiencia que muchas de esas entrevistas y especiales con los funcionarios y mandatarios de la @GobDeBolivar y la @alcaldiabquilla no son porque se les ocurrieron a sus periodistas, en aras de informar por interés general, sino porque las fuentes pagaron. Y también con plata pública, en este caso de las regiones.
Caso Miguel Uribe Turbay: El #silencio frente a las capturas
5 #capturas en menos de un mes. La investigación está muy adelantada: autor material, logística, armas, y el presunto autor intelectual, alias “El Costeño”. Un golpe contundente a la impunidad, un triunfo rotundo de las instituciones y la Policía.
¿Y qué hicieron las voceras más visibles de la derecha política ante este logro? Nada. Absolutamente nada.
#Vicky Dávila: silencio sepulcral. #Paloma Valencia: ni una palabra. María Fernanda #Cabal: ni un solo pronunciamiento.
Estas mismas voces que cada semana claman “autoridad”, “mano dura”, “Estado fuerte” y exigen resultados inmediatos frente a la delincuencia, hoy se esconden detrás del mutismo. ¿Por qué? Porque esta vez el resultado no les sirve para lanzar ataques políticos ni para denostar al gobierno de @petrogustavo. Porque admitir ese éxito institucional les incomoda y les contradice su narrativa.
Es cierto que aún falta lo más importante: capturar a los hombres (y/o mujeres) que dieron la orden, al verdadero autor intelectual detrás del atentado. Ese es el reto que aún está en pie. Sin embargo, ni una sola voz crítica en la #Derecha exige con igual vehemencia que se avance en esta línea fundamental. Silencio, otra vez.
No es olvido. No es prudencia. Es cálculo político frío y mezquindad ideológica. Es elocuente #silencio que habla más que mil discursos.
Cuando la justicia actúa con eficacia, y quienes pregonan el orden y la autoridad reaccionan con mutismo, la incoherencia se convierte en escándalo. Un escándalo que desnuda la doble moral y la hipocresía de quienes pretenden erigirse como garantes del “orden” solo cuando les conviene.
Este #silencio no solo los retrata, los delata. Porque no hay mayor traición a la justicia que callar cuando ella avanza. Y en este caso, ese silencio cómplice es la confesión más clara de una política basada en intereses y no en valores.
#Bandalos
Nos han pedido opinar sobre el drama que le armó @AlvaroLeyva a @petrogustavo acusandolo de consumidor de SPA, y estábamos esperando leer la euforia rasgandose las vestiduras, para darles nuestra opinion y reflexión que aqui va con mucho cariño y humilda! el hilo 👇
Hilo:
1) Los rumores sobre adicción y otras enfermedades incapacitantes no son nuevos en el entorno presidencial. Recordemos el alzheimer de Virgilio Barco y las muchas veces que se murmuró sobre bacanales con drogas y demás en los periodos de Santos y Duque, por no ir más lejos.
O nos hacemos los tontos o, si hablamos, hablamos en serio. Los tiranos a los que se opuso el paladín Vargas últimamente fueron Lula, Boric, Pedro Sánchez; en cambio apoyó a Bolsonaro, Kast, Uribe, K.Fujimori y, faltaba más, Javier Milei.
Así que mejor hablemos de libros.
No les alcanzará con posicionar la frase #UribeYoTeApoyo para que el expresidente esquive la responsabilidad de sentarse ante una jueza para responder por los delitos de fraude procesal y soborno, tras una acusación formal de la fiscalía que por poco y no llega.
Y no es que Uribe esté ahí sentado porque quiera que se sepa la verdad. De hecho, este es un juicio que tiene como sustancia el intento por torcer declaraciones que, bajo la gravedad del juramento, comprometen al expresidente y a miembros de su familia en la conformación de un grupo paramilitar, nada menos. Ese es el centro de todo.
Y lo mejor que puede pasar, para el bien del mismo Uribe, es que sus abogados permitan sin más dilaciones ni intentos por entorpecer el proceso, que se lleve a cabo un juicio imparcial, público y apegado a la ley.
Solo la transmisión que hizo @DCoronell de la audiencia pasada tuvo más de 250 mil visualizaciones. Si se sumaran las de otros portales el número podría llegar a medio millón. Tal vez más, no lo sé. Pero qué importante es que los ciudadanos puedan ver en vivo y en directo los pormenores de un juicio que para llegar hasta allí tuvo que caminar por terrenos fangosos. Que lo diga @IvanCepedaCast, a quien han intentado enlodar no pocas veces. Y él ahí sigue.
Tal vez es que se nos olvidan los dos atentados a Juan Guillermo Monsalve, testigo principal en contra de Uribe, una por intento de envenenamiento, otra por un ataque con cuchillo que curiosamente no quedó registrado en las cámaras de la cárcel. Este 25 de febrero fue golpeado por guardias del Inpec. O el asesinato en abril de 2018 de Carlos Enrique Areiza, otro de los testigos. O la confesión que le hizo a Coronell el abogado Diego Cadena en una entrevista, en torno a sus visitas a la cárcel para ofrecer trámites judiciales a los testigos para que se retractaran.
O puede ser que haya huído de nuestras memorias la forma en que Uribe renunció al fuero de senador para que el caso lo tomara la fiscalía de su amigo y abiertamente admirador Francisco Barbosa, estrategia que por poco les funciona pues desde allí pidieron varias veces la preclusión del caso, esa misma que fue negada por distintos jueces.
Es hora de que las acusaciones en contra el expresidente dejen de ser una trama de oscuras intrigas políticas y judiciales, como si fuese una novela negra, y se abra el recipiente donde reposa lo que realmente ocurrió. Y que quede abierto, para la consulta de todos, incluso para los que están viendo y los que no quieren ver.
Que @NestorMoralesC sugiera que una persona pudo haber llevado los restos de su familiar asesinado a La Escombrera para que luego fueran encontrados no solo es un acto miserable y un escupitajo a las víctimas de los desaparecidos, sino que deja ver una profunda ignorancia sobre el conflicto urbano con el que ha cargado Medellín por décadas. No sé si es que piensa que la Escombrera es un recodo de Chapinero o Rosales en Bogotá, y no un lugar que se alza en la frontera del barrio El Salado de la Comuna 13 y el corregimiento de San Cristóbal, justo donde los grupos armados y el ejército produjeron uno de los capítulos más cruentos en la historia de la ciudad. Pero no es solamente que lo digan las cuchas, que como siempre terminaron por tener la razón, ni las organizaciones defensoras de derechos humanos, sino la justicia misma. Un magistrado de la sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín se refirió a La Escombrera hace años como un cementerio clandestino. La Comuna 13 padeció a las milicias, a las guerrillas y fue el lugar estratégico desde donde los paramilitares cometieron toda suerte de violaciones a los derechos humanos y consolidaron su hegemonía en Medellín con la ayuda del Ejército. Es triste ver cómo el director de un medio pisotea de manera tan campante a unas víctimas que no eligieron ser víctimas y que solo buscan una verdad sepultada por toneladas de tierra. Y que lo haga desde la cómoda silla de la ignorancia. Y desde la mala leche que salpica su micrófono. Pero es lo que hay.
Se sabe que, pese a su respetable historia, los medios tradicionales abandonan cada vez más el rigor informativo y se pliegan al rumor escandaloso y al amarillismo pero ¿hacerle eco a este tipo de "predicciones"? Se pasan de irresponsables
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Considero que el gran reto de entender lo que pasa en Venezuela es que los conceptos tradicionales de la ciencia política se están quedando rezagados para entender un fenómeno complejo.
Todo esto va un poco más allá de "dictadura" y autoritarismo"
Va hilo corto 🧵👇
Este artículo de @lasillavacia tiene problemas metodológicos que se pueden resumir en que hace una clasificación de emociones descontextualizada y limitada, y que abre el debate sobre el uso de machine learning e IA para analizar discursos políticos.
Abro hilo 🧵👇
“Yo a mi mamá la amo … pero nunca entenderé, ni voy a entender, por qué no me quiso y no me ha querido en su vida” Lady Tabares, La vendedora de rosas.🌹
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Estreno: jueves 26 de diciembre, 6:00 pm, en mi canal de YouTube 📺
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