El próximo jueves santo no será igual para los que somos los pies del señor. Aquí siempre tendréis vuestra casa.
¡Que el señor os premie y os bendiga siempre!
Comunicado Oficial • @HumildadMairena
Tras 10 años de una relación que va mucho más allá de lo contractual o lo musical, entendemos que hoy no tiene cabida un comunicado basado en la formalidad. Hoy queremos hablar desde el corazón y los grandes recuerdos.
Cuando la Humildad de Mairena del Alcor llegó a nuestras vidas, jamás imaginamos que lo haría para, una década después, haberse convertido en la Hermandad fuera de Sevilla a la que más tiempo nos uniría.
Y este hecho no hubiera sido posible sin las personas que la forman y el trato ejemplar que han demostrado desde el primer hasta el último día.
A Alfredo Jiménez, Miguel Ángel Marín, Jaime López, Alberto Domínguez y un sinfín de hermanos que han convertido la frase “aquí tenéis vuestra casa” en una realidad rotunda, gracias, gracias y gracias.
En los buenos recuerdos quedan los nervios cada año en la salida imposible, nuestros niños haciéndose grandes poniendo sus sones al Señor, el saludo a la Ermita, las paletillas cada año en nuestra sede, o el que consideramos el mejor concierto de nuestra historia, donde la Humildad se abrió paso en la Basílica de la Macarena.
Hoy nuestros caminos se separan, pero una parte de nosotros quedará para siempre prendada al Señor.
A quienes llaman ‘Anavah’ a la Humildad, les deseamos toda la suerte del mundo, con el deseo de que esta relación no se pierda nunca, la sustituta disfrute lo mismo que nosotros, y ellos sigan dando ejemplo como Hermandad y como personas.
“Dios da gracia a los humildes”.
Comunicado Oficial • @HumildadMairena
Tras 10 años de una relación que va mucho más allá de lo contractual o lo musical, entendemos que hoy no tiene cabida un comunicado basado en la formalidad. Hoy queremos hablar desde el corazón y los grandes recuerdos.
Cuando la Humildad de Mairena del Alcor llegó a nuestras vidas, jamás imaginamos que lo haría para, una década después, haberse convertido en la Hermandad fuera de Sevilla a la que más tiempo nos uniría.
Y este hecho no hubiera sido posible sin las personas que la forman y el trato ejemplar que han demostrado desde el primer hasta el último día.
A Alfredo Jiménez, Miguel Ángel Marín, Jaime López, Alberto Domínguez y un sinfín de hermanos que han convertido la frase “aquí tenéis vuestra casa” en una realidad rotunda, gracias, gracias y gracias.
En los buenos recuerdos quedan los nervios cada año en la salida imposible, nuestros niños haciéndose grandes poniendo sus sones al Señor, el saludo a la Ermita, las paletillas cada año en nuestra sede, o el que consideramos el mejor concierto de nuestra historia, donde la Humildad se abrió paso en la Basílica de la Macarena.
Hoy nuestros caminos se separan, pero una parte de nosotros quedará para siempre prendada al Señor.
A quienes llaman ‘Anavah’ a la Humildad, les deseamos toda la suerte del mundo, con el deseo de que esta relación no se pierda nunca, la sustituta disfrute lo mismo que nosotros, y ellos sigan dando ejemplo como Hermandad y como personas.
“Dios da gracia a los humildes”.