Yo tuve que morir un par de veces para aprender a valorar la vida, y cuando hablo de morir no hablo de dejar de existir. Hay situaciones que matan tu espíritu y mueres aunque estés respirando
Crecí viendo a mi mamá superar cada obstáculo que la vida le ponía. Pasó por momentos tan difíciles que se iba a dormir exhausta y con lágrimas en los ojos, pero aún así se levantaba cada mañana con energía y ánimo para dar su mejor esfuerzo y darnos su amor incondicional.