El día que Estados Unidos entró a Venezuela a capturar a Maduro, cientos de políticos españoles ponían su grito al cielo diciendo que era para “robarse el petróleo”.
Al final, quien realmente se lo estaba robando era Zapatero.
@teleSURtv Y quien se cree ese guevón de Zapatero para decir que le conviene o no a la Región? No es mas que un vil tarifado que va a dejar de percibir su salario cuando caiga la dictadura Venezolana
Tal y como tu, teleNARCO :)
El PSOE afirma con rotundidad que no ha ordenado, amparado ni cooperado en ninguna conducta delictiva y ayer colaboró plenamente con la UCO tras el requerimiento del Juzgado Número 5 de la Audiencia Nacional.
El caso sigue bajo secreto de sumario y, cuando se conozca su contenido, el Partido Socialista Obrero Español dará todas las explicaciones pertinentes.
Respeto absoluto a la Justicia y máxima colaboración.
Hoy Venezuela despide a la señora Carmen Teresa Navas.
No murió solo una madre; se apagó una mujer que convirtió el dolor en coraje y la desesperación en denuncia.
Durante meses buscó a su hijo Víctor Hugo; recorrió cárceles, tribunales y oficinas de un Estado que le respondió con silencio, humillación y mentira. Nunca dejó de exigir verdad. Nunca se rindió. Nunca dejó de luchar.
Carmen nos deja una lección inmensa de perseverancia y dignidad. Una mujer de más de 80 años enfrentó, sola y sin miedo, a todo un aparato de terror que quiso borrar a su hijo y quebrar a su familia. No pudieron.
Su voz se convirtió en la voz de miles de madres venezolanas que hoy buscan a sus hijos desaparecidos, presos, perseguidos o asesinados por el régimen criminal.
La muerte de Carmen Teresa no puede separarse del sufrimiento, la crueldad y la impunidad que marcaron los últimos meses de su vida. Venezuela tiene el deber moral de recordar su nombre y el de Víctor Hugo. Porque un país que olvida a sus víctimas corre el riesgo de acostumbrarse al horror.
A su familia, mi abrazo infinito, y las oraciones de una nación que los acompaña.
Y a nosotros, una obligación: que exista justicia, memoria y reparación. Y que nunca, jamás, se repita este horror.