La estrategia contra los incendios es brillante. Se impide a agricultores, ganaderos y propietarios hacer lo que hicieron durante siglos: limpiar y gestionar el monte. Se deja que la maleza convierta los bosques en un polvorín. Cuando todo arde, el culpable ya está preparado: el cambio climático.
Y, como toda buena crisis, termina con la misma receta de siempre: más miedo, más impuestos.
Por cierto estoy harto de oír hablar de estas cosas a niñatos que viven en urbanizaciones privadas con seguridad, que no cogen el TP, que no van a una sanidad pública totalmente colapsada
Estos son los que nos dicen que hay que abrir las fronteras
Aquí le sacaron amarilla a Olise. No solo no avisó el VAR al árbitro, sino que luego no le quitaron la amarilla, con el riesgo de haberse quedado sin semifinales.
Mi momento favorito de las tandas de penaltis es cuando el jugador camina con el balón en las manos hacia el punto de penalti y tu padre murmura “este la falla”
Un Gobierno que durante el COVID no dejó que te despidieras de tu abuelo mientras ellos se iban de putas, que alargó las mascarillas para lucrarse, que te alejaba de tus padres mientras ellos hacían fiestas, es un gobierno de hijos de puta. El primero el presidente.
No olvidéis
Ni el cooling break, ni la publicidad invasiva, ni las distancias imposibles: lo peor de este Mundial es que una madre no pueda ver a su hijo cumplir el sueño de su vida por no tener autorizada una visa.
Hasta a los propios jugadores los requisan como si se tratara de delincuentes.
El fútbol era de la gente. Qué asco que la FIFA lo haya convertido en esto.