La vida tiene una forma curiosa de cuidar de vos, te aleja de quienes no suman, te empuja a dejar lugares donde ya no creces, y te acerca a personas que realmente valen la pena.
Hay que aprender a dejar fluir los amigos, a no reclamar reciprocidad en las relaciones cuando no te la quieren dar, a no forzar vínculos y a hacerse a un lado cuando ya no te sientes parte. No por ellos, sino por uno