¿Y qué si al morir le rogara al creador volver como una gata arisca? Quizá entonces rozaría tus manos segundos antes de deslizarme otra vez hacia la sombra. Y serías tú quien me buscara, mientras yo ya lejos del anhelo, te dejaría perseguir lo que en vida nunca pude alcanzar.
Soy quizás la persona más necesitada de la historia. Por favor no hables con nadie, ni me dejes solo, ni sueltes mi mano. Estoy roto y aún no he encontrado todas mis partes.