te levantas un domingo, hacen 14 grados, te pones un buzo largo medio gastado, pones la pava y te haces unos mates bien amargos. la felicidad está ahí, en el otoño, no busquen más
— Ya no sabemos qué hacer.
— Podrían probar hablar con sus hijos.
— Los docentes deberían hacer algo, o al menos decirnos qué hacer.
— Hablen con sus hijos.
— Den clases de inteligencia emocional.
— Debería intentar, al menos a veces, hablar con sus hijos.
— Pongan cámaras.
algunos padres: los docentes deberían estar más atentos a estas cosas.
*los docentes atentos citan a los padres*
los padres: nooo mi hijo no es así en casa nooo mi hijo no jamás!!!
Hay que cortar el pasto, pintar la escuela, no enfermarse, ser psicólogos, acompañantes terapéuticos, innovadores, tener ojos en la espalda, conformarse con 4 pesos de sueldo y mil etcéteras, pero a los tutores no se les puede pedir ni que le hablen a sus hijos.
Por unos días van a ver y escuchar un montón de pelotudeces de gente que no pisó una escuela ni por asomo. Es comprensible, tienen que vender, vender y vender.
No les importa ni la educación, ni los pibes, ni nada.
Mañana seguirá todo como si nada.
Más que un llamado de atención a las escuelas, la tragedia de Santa Fe debería ser un llamado de atención a las familias pero no están dispuestas a tener esta conversación.
no se puede estudiar porque los docentes están en su propia lucha por sus salarios. no se puede ir hasta el trabajo o facultad porque no alcanza para la sube. no se trabaja en condiciones dignas porque te negrean cada vez mas. es obvio, te quieren ignorante, pobre y enojado