Me comí una arepa rellena, y el local se llenó, le dije por molestar a la señora de la tienda “yo tengo buena espalda, sí ve?”, me respondió “mi local siempre se llena”.
Malo h
Por misoginia.
Madonna jamás jugó la carta de víctima: tenía todo en contra y aún así salió del underground, se emancipó, habló de sexo, VIH, subvirtió la iconografía eclesiástica y al final cometió lo peor que puede hacer una mujer de la industria: envejecer sin traicionarse.