No hablo mucho de tu partida, prefiero guardarla para mí. Pero cada vez que intento ponerlo en palabras, se me hace un nudo en la garganta. Aún me cuesta aceptar que ya no estás, que la vida sigue sin ti.
Tampoco sé mucho sobre la muerte pero con certeza puedo decir que me arrebató todo lo que quería y que lo que viene después duele más que la propia partida. Tener que decir adiós, sabiendo que el tiempo no va a regresar, privándote de abrazar y de besar es como que el alma se queda suspendida en un silencio profundo
Me da rabia que hayas fallecido. Listo, ya lo dije. Me enfurece no tener respuestas y tener que armar mi vida con pedazos que yo no rompí. Me indigna que el mundo no se detuviera y que tú ya no estés mientras yo sigo aquí, obligada a dar la cara y fingir que lo acepto. No sé cómo perdonar esta situación 💔