He visto suficientes pelis de sobremesa como para saber que, aprovechando las celebraciones del mundial, se ha escapado de incógnito a un pueblecito y ha conocido a un socorrista del que se ha enamorado. Cuando él descubra su identidad, ella deberá escoger: la corona o el amor
Luego queremos hombres deconstruidos, que expresen sin tapujos el cariño y la sensibilidad. Pero el propio colectivo lo señala ya como una orientación sexual… Igual dos tíos pueden ser amigos y darse abrazos y besos y ahí está la libertad.