(@lMN0TYOURBABY )
El fin de semana había sido movimiento, como se podía apreciar tanto en las ojeras que tenía Volkbert bajo sus ojos, como en la capa raída con la que se protegía del frío mientras iba montado en una escoba. A su lado estaba aquel con el que había estado +
@lMN0TYOURBABY + beso sobre su frente, pero pronto imitando aquellos besos de la contraria, dejándola hacer casi como una manera de compensarla por todos esos meses de fingida indiferencia que se había obligado a tener que mantener.
Su mano permanecía hundida en los cabellos de la contraria. +
Cerró por un momento los ojos, sintiendo aquella caricia, atesorándola como uno de esos momentos que rara vez tenían.
—Lo digo en serio, Aldhafera... A ti no puedo perderte. No, si no quiero perderme a mí mismo.
— Quizás era demasiado atrevido pero acercó sus dedos a los de él, esos que acariciaban ese lomo con cuidado.
Un simple acercamiento con la punta de sus dedos a los adversos.
Tras eso, lo apartó.—
No lo vas a perder. . . Es solo momentos de debilidad.
@lMN0TYOURBABY + invadiendo el interior de esta... Reconocía en la contraria los mismos deseos que él tenía, lo que bastaba para que él no se detuviera.
Probablemente, lo más complicado ahora, era detenerse.
@lMN0TYOURBABY + de todas esas consecuencias, pero en el futuro.
Porque ahora mismo no se arrepentía de nada. Y no se iba a arrepentir. Porque no solo él deseaba aquello. Mientras sus manos dejaban suaves caricias en el rostro de ella, dejando que su boca tomara posesión de la contraria, +
—No digas eso. De los dos, tú siempre has sido la que tenías más esperanza... No puedo perder eso...
Se inclinó un poco, para que su voz sonara mucho más baja, pasando un dedo por el lomo de un libro en la estantería.
— Agarró el primero que encontró y fingió estar leyendo por encima sus hojas.
Lo miró de reojo, apretando los labios un poco.—
No me he olvidado es solo… Que a veces hasta yo pierdo la esperanza.
@lMN0TYOURBABY + tiempo perdido. Todas las escapadas, todos los encuentros furtivos, todas las veces en las que le hubiera dicho que la quería sólo por existir.
La pegó a su cuerpo tanto como pudo, y aunque se separó solo un instante, para recuperar el aliento y mirarla a los ojos, no tardó +
—¿Te has olvidado de mi promesa de que vamos estar juntos en este universo? —Matizó las últimas tres palabras, con la vista puesta también en los libros.
Deja que al menos me imagine un lugar donde pudiéramos estar juntos.
— Hizo la cabeza para atrás con la intención de verlo.
A los segundos bajó para fingir que seguía mirando libros.—