Se le ha escapado un bostezo.
Peter se acaba de despertar de la siesta.
Lleva un croptop.
Los moretones y golpes son más que visibles en su piel, de la noche anterior.
Irá a echarse unos cereales en un tazón.
“No, que va… tú nunca exageras…”
Ha emitido un suspiro antes de cruzar los brazos.
“¿Un camión de mudanzas?”
Ahora se estaba replanteando si realmente iban a poder con tantas flores.
“Aw, qué bonito… Parece que Jubilee ha conseguido reformarte un poquito.”
Nunca exagero, amigo araña. Jamás lo hago.
—Mentira, todo lo exageraba. Para bien y para mal.—
Si todo sale mal, siempre podría tomar prestado un camión de mudanzas.
—Le dedicó una sonrisa. La idea de cometer un crimen menor seguía allí, aunque sabía que al otro no le +
Se ha quedado un pelín sorprendido a causa de su reacción.
“Tampoco exageres, hombre.”
Encogió los hombros después, llevando una mano sobre su mentón.
“Podría, claro.”
Él había llevado mochilas de telarañas muchas veces.
Cuando no tenía mochilas normales. *
Por eso me gusta ese cerebro tuyo.
—Manos posó ella, acercándose para dejar un beso en la parte superior de su cabeza.
Le soltó, llevando una mano al propio mentón.—
¿Crees que podamos llevar mochilas inmensas sobre nuestras espaldas?
Aunque seguro que sale en cualquier momento, conociéndole.
“Podría…”
Ha hecho el gesto de lanzarle una telaraña.
“Hacer una mochila con telarañas para llevarlas con más facilidad.”
¿Estaba empezando a ser más responsable?
O, mejor dicho, ¿comenzaba a ser responsable?
Wow, eso sí que era sorprendente.
“Show, perdón.”
Emitió un suspiro nasal.
“¿Su teléfono? No, claro que no. Además, no creo que los tenga en la cárcel.” *
¿Videos?
—Entrecerró los párpados. Tal vez debería explicarle a detalle lo que pensaba, pero para ello tendría que hablar como un adulto irresponsable.
No.
Su atención volvió al tema de los arreglos florales.—
Claro que no… por eso encargué diez ramos gigantes. Así no +
“De cantar canciones de Katy Perry a ver vídeos de pirotecnia.”
Repitió, emitiendo una carcajada en lo que alzaba su mano para darle una ligera palmada en el hombro.
“Es un gesto muy bonito.
¿Sabes qué tipo de flores le gustan?”
Que haga el favor *
—Al verlo acercarse tan rápido, dio un salto hacia atrás. Flashbacks de divers.
Intentó concentrarse lo más que pudo, hasta el punto de alcanzar un mínimo de seriedad.—
No sé qué pasó. La conocí un día, cantamos alguna canción de Katy Perry y terminamos viendo un show de +
Se rascó la mejilla.
Claro que lo había estado.
Y todavía era así.
Pero eso no se lo iba a decir.
“No sabía que estuvieras con ella.”
Le ha sacado el pulgar.
“Enhorabuena, tío.”
Ha lanzado una telaraña para acercarse a su posición.
“¿Le quieres dar una sorpresa?”
¿Nunca has estado profundamente enamorado?
—Guardó el móvil.—
Aparte de lo nuestro, claro.
—Aclaró su garganta.—
A mi Jubilubidubi le gustan los fuegos artificiales… ¿y qué queda bien con ellos?
—Pausa dramática. Redobles de quién sabe dónde.—
Las flores.
—Sin sentido.—
Estuvo a puntito de lanzarle una telaraña en cuanto mencionó la posible filtración de su nombre.
Se apoyó con una mano en el saliente, guardando en su mochila la revista.
Esta misma quedaría pegada a la pared por una telaraña.
“¿Por qué necesitas tantas?”
Tu nombre en realidad es…
—Notificación del móvil. A tiempo. Sacó el aparato, desbloqueándolo y alzando el índice libre hacia el otro.
Sonrió.—
Mi orden de diez ramos de flores ya está lista. ¿Crees poder ayudarme? Te pagaré con tiempo de calidad.