Ya no quiero ser adulta, es más ni siquiera quiero ser humana. Quiero ser una medusa, sin corazón, nada de trabajar, solo flotar en el mar y electrocutar a los que me caen mal.
a veces veo un bebé y me entra una necesidad inexplicable de algún día tener una casita, una familia y un bebé que se parezca a mí o al amor de mi vida