—— Tiene la mesa de la oficina repleta de hojas de su nuevo libro. Espera que Juli no las vea, son fragmentos de lo más candentes entre sus personajes. Ups. . . ——
@DxtectiveMobius Gracias por aguantar mis locuras.
—— Murmura, deslizando los dedos por su cabellera y esbozando una pequeña sonrisa amorosa. Ya se está calmando, todo por parte de ella. ——
Eres mi ancla a la realidad.
@DxtectiveMobius Aún tengo que contarte mucho más. —— Murmura, inclinándose para ocultarse en su cuello y dejar un gentil beso. —— También hay unos agentes secretos, unos viejos rockeros y científicos. es como una mala película de terror.
—— Y lo último lo dice con cierta vergüenza adorable. ——
@DxtectiveMobius No deberías saber de esto. No debería preocuparte tanto. —— responde el escritor, calmandose del todo con el contacto de Juli. No quiere explotar como lo hacía con Alice. —— Gracias por ser tan paciente.
@DxtectiveMobius ¡N-no lo sé, Juli! ¡Son fuerzas que van más allá de nuestra compresión, de nuestro universo, no es. . .
—— No es humano. Al igual que su propia voz, más agresiva, más intensa. Cuando lo nota, se lleva ambas manos a la cara y suspira. ——
Lo siento, fue muy estúpido.
@DxtectiveMobius Solo yo pude hacerlo, la presencia. . . no sé cómo explicarlo.
—— Acaba levantando su trasero del sofá, recorriendo la sala de un lado a otro. ——
Podía escribir y alterar la realidad, jugar con la vida de las personas, causarles temor. Todo para saciar a esa vida.
@DxtectiveMobius —— Asiente débilmente y mantiene la mirada lejos de ella, rememorando la larga y dolorosa tortura. —— Debajo de Cauldron Lake hay. . . un monstruo, una entidad. La sentí durante demasiados años.
@DxtectiveMobius Son peligrosas, hablan y. . . me quieren de vuelta en el lago. Te prometí que te contaría sobre eso.
—— Wake emite un gruñido y bebe un chupito de whisky. Su calor resulta acogedor, aleja a los fantasmas un poco. ——
Es demasiado loco.
@DxtectiveMobius —— El torturado escritor suspira y le recibe tímidamente, buscando beber de inmediato un trago. ——
Las sombras. . . no sabes cuánto las detesto.