Abelardo De La Espriella puede ser el presidente de Colombia pero no será hoy ni nunca el mío. Lo aborrezco a él, a toda su gente, a su fraude y a su campaña sucia.
Lo que más me emputa es esa gente que nos condenó a 4 años de un tipo que quiere destripar a la mitad del país con la excusa de que “la izquierda es mejor haciendo oposición.”
Votaron conscientemente por un ser nefasto y quieren que los defendamos por lo que causaron. Asqueroso.
Se ven ridículos poniendo estados de “Los niños no se tocan” cuando van a votar por el abogado de un pastor señalado de abusar a 27 mujeres (entre ellas varias menores de edad).
Pero bueno, cada quien.
"Los noto asustados" Dicen los seguidores de Abelardo. ¡Claro que sí!
Es más estoy aterrada, un presidente; clasista, mentiroso, homofóbico, con nula consciencia social y ambiental... Más preocupante no podría ser el panorama.