Publicar en España es difícil; ganarse la vida con ello, prácticamente imposible (no hablemos ya si tratas temas de nicho, como el folklore).
Por ello, no puedo sentirme más afortunado con las editoriales y lectores que me he cruzado estos años. ¡Gracias y feliz día del libro!
En plena decadencia de la novela gótica, cuando ya parecía que sus recursos estaban totalmente explotados, apareció como un canto de cisne la obra cumbre del género, «Melmoth el errabundo».