Será que esto no nos ayudará a ser mejores personas?
Será que esto no hará que en adelante tengamos empatia real?
Será que esto no hará que dejemos a un lado el regionalismo absurdo y entendamos que somo colombianos?
Será que esto no hará que en adelante las barras dejen de matarse por un trapo?
Luis Díaz está gestionando y movilizando a todos los clubes en los que ha jugado para que se unan y a través de su fundación en las próximas horas se pueda llevar una donación gigante a las zonas afectadas por el terremoto. CRACK
Los influencers si quieren ayudar que lo hagan con su propia plata, eso de usar sus cuentas para recaudar plata y después salir de que fueron ellos no va! Después a sacar videos para monetizar y ganar mas plata con el dinero ajeno. Mandan huevo.
Hay un dicho que me gusta mucho y que lo dijo Charles Dickens en 1867:
“Si ante una situación delicada usted no tiene nada importante por decir, por aportar o por ayudar, cierre la hijueputa jeta y el hijueputa culo. Imbécil”.
⚠️ Los sismos no se pueden predecir. Mantenga la calma, evite compartir cadenas o información no verificada y consulte siempre fuentes oficiales.
Ante una emergencia, reporte a la Línea 123. 🚒
7 de agosto. Felices 102 años, @juniorclubsa ❤️🤍🦈
Hay quienes dicen que el fútbol solo sirve para generar estrés. Que un mal resultado les cambia el humor, que una derrota les amarga la semana o que un campeonato define su felicidad.
Yo no lo vivo así.
Junior nunca me genera estrés. Al contrario, es uno de los refugios más bonitos que tengo. Es una pausa en medio de las preocupaciones de la vida. Es la ilusión de volver a creer cada vez que rueda el balón. Es la oportunidad de recordar que hay pasiones que hacen la vida mucho más bonita.
Por supuesto, también me has decepcionado. He sentido rabia, impotencia y tristeza cuando las cosas no salen bien. He visto perder finales y he sufrido eliminaciones. Pero esas emociones nunca han sido estrés; han sido la otra cara del amor. Porque cuando uno ama de verdad, también aprende a soportar las derrotas.
Y es que al Junior no se le quiere únicamente cuando levanta una estrella. Se le quiere cuando gana y cuando pierde. Cuando juega bien y cuando juega mal. Cuando llena el Metropolitano y cuando una temporada parece cuesta arriba. Porque el juniorismo no depende de los resultados; depende del corazón.
Hace más de un siglo, un 7 de agosto de 1924, un grupo de jóvenes liderados por Micaela Lavalle de Mejía sembró una semilla que terminaría convirtiéndose en el club más grande del Caribe colombiano. Desde entonces, Junior ha sido mucho más que un equipo de fútbol. Es identidad, tradición, orgullo y sentido de pertenencia para millones de personas dentro y fuera de Barranquilla.
Tus colores rojo y blanco no son simplemente los de una camiseta. Son los colores de las tardes escuchando los partidos por radio, de los domingos frente al televisor, de las caravanas, de los gritos de gol, de las celebraciones inolvidables y también de las lágrimas que solo entiende quien ama de verdad estos colores.
Gracias por escribir la historia del fútbol colombiano con nombres inmortales como Roberto Meléndez, José Varacka, Juan Ramón Verón, Carlos "El Pibe" Valderrama, Iván René Valenciano, Víctor Danilo Pacheco, Martín Arzuaga, Miguel Angel López, Julio Avelino Comesaña, Giovanni Hernández, Carlos Bacca, Teófilo Gutiérrez, Sebastián Viera, José David Enamorado y tantos otros jugadores que hicieron de esta camiseta un símbolo de grandeza.
Gracias también a entrenadores, dirigentes y trabajadores que, desde diferentes lugares, ayudaron a construir la historia de un club que ha sabido levantarse una y otra vez.
Y cómo no agradecer a la familia Char, especialmente a Fuad Char, cuyo compromiso fue determinante para transformar al Junior en un protagonista permanente del fútbol colombiano. La historia moderna del club no puede contarse sin reconocer ese respaldo que permitió consolidar un proyecto ganador y convertir al Junior en uno de los equipos más importantes del país.
Gracias por cada estrella, por cada vuelta olímpica, por las noches inolvidables en la Copa Libertadores, por las remontadas imposibles, por las goleadas que quedaron grabadas en la memoria y hasta por esas derrotas que nos enseñaron que el verdadero hincha nunca abandona.
Porque ser juniorista no es una decisión racional. Es un sentimiento que se transmite entre generaciones y que termina formando parte de la identidad de quienes nacimos o aprendimos a amar esta tierra.
Hoy, mientras cumples un año más de historia, solo puedo darte las gracias @juniorclubsa.
Y aunque a veces me decepciones, jamás dejaré de amarte, seguirte y apoyarte. Porque el amor verdadero no desaparece cuando llegan los malos momentos; se fortalece.
Feliz cumpleaños, amado Junior del Caribe.
Que sigan llegando las estrellas, las noches memorables, los ídolos que hacen historia y las nuevas generaciones que aprendan a amar esta camiseta como la hemos amado nosotros.
¡Junior, tu historia también es la mía!
¡Vamos, Tiburón! Hoy, mañana y siempre. 🔴⚪🦈