LA FILOSOFÍA DEL CACIQUE
El presidente Abelardo de la Espriella, volvió a llamar filósofo a Diomedes Díaz y algunos, desde su pedestal de superioridad intelectual, salieron a burlarse. Antonio Sanguino ironizó sobre la “estatura intelectual” del Presidente y su “filósofo de cabecera”. Pues les tengo malas noticias: Abelardo no está solo. Yo también, considero a Diomedes un filósofo. No de academia, sino de la vida y de esa sabiduría popular que no necesita diploma para decir verdades.
Para entenderlo hay que entender el vallenato: memoria, tradición, sentimiento y una manera de contar la vida. Diomedes tenía el don berraco de decir en cuatro palabras lo que otros necesitan veinte páginas para explicar. Habló de quienes creen que el mundo es suyo y los demás vivimos alquilados; quiso regalar hasta el mar con todos sus pescados; pidió a la Virgen del Carmen vida y salud porque lo demás lo resolvía él; y frente a la muerte dejó otra verdad: el problema no es morirse, sino todo lo que uno dura muerto. ¿Eso no es reflexionar sobre la existencia? Entonces que me expliquen qué carajo es.
Ernesto McCausland lo entendió como pocos. En aquella inolvidable conversación de Mundo Costeño, detrás de la mamadera de gallo sobre la muerte había una verdad profundamente humana: muertos tendremos bastante tiempo para estar muertos; la vida es ahora. Por eso entendí a nuestro mandatario cuando, hablando de trabajar sin descanso en la reconstrucción, preguntó: “¿Para qué dormir en vida?”. Se puede criticar al Presidente cuanto se quiera; otra cosa es perratear nuestra cultura popular para posar de intelectual. Lo popular no es ignorancia ni lo sencillo superficialidad.
Diomedes no fue Sócrates ni Aristóteles. Ni falta que le hizo. Fue Diomedes Díaz, el Cacique de La Junta, y cantó nuestra manera de amar, sufrir, celebrar, creer en Dios y entender la vida. Los que somos Caribe y crecimos oyendo vallenato sabemos perfectamente por qué le decimos filósofo. Y si desde ciertos pedestales intelectuales todavía no alcanzan a entenderlo, el problema no es Diomedes: es la ignorancia atrevida de lo nuestro.
Alberto Mario Salah Abello
#DesdeBarranquilla
@mariano03034@023795_ Aunque lo hayas hecho, siempre te preguntarás si pudiste haber hecho algo más o si algo no lo hiciste bien y eso te robara tu tranquilidad. Pero mucho
Chicas, por favor, ELIJAN AL AMABLE. El que les trae paz. El protector. El que está seguro de ustedes. El que las respeta. El que entiende su silencio. El que ve su corazón sin juzgar. El que sostiene sus sueños con cuidado.