Déjame conocer la calma sin sentir que debo merecerla, déjame despertar sin tener que luchar contra mi propia voz.
Y si la felicidad tarda,enséñame a esperarla sin que la espera me vuelva fría.
Dios, no permitas que me acostumbre
a sobrevivir cuando todavía deseo
aprender a vivir
Dios, no dejes que la tristeza me beba,
no dejes que se consuma mi esperanza, déjame probar la calidez de una vida en paz.
No te pido una vida sin heridas, solo unos párpados que no pesen al despertar cada mañana.
mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.