- Si me ama, pruébemelo.
- ¿Cómo?
- Vaya a vivir. Deme el honor de saber que estás viviendo. Deme la alegría de saber que no estaré y usted va a quedar viviendo. Si me ama, pruébemelo.
- No tengo gana, no tengo motivación.
- No es motivación. Hágalo por amor a mí.
Nada dice más MÉXICO que tengamos a un morro chiapaneco de 17 años en probable situación de explotación infantil sacando la chamba de unos güeyes más grandes