/ Bueno, creo que literalmente he llegado a mi límite en éste sitio. Después de meses, y meses, y muchísimos meses de comerme mierda tras mierda; cierro la mayor parte de mis cuentas.
Gente como Andrea, Einar, Morgan, etc quedarán en OFF, no sé si de manera permanente o
‘ Lo dudo bastante. Soy Morgan Berwick. ’
Poca gente sabía de su existencia, y más cuando se había pasado gran parte de ella encerrado.
‘ ¿Y tú eres...? ’
En realidad, no es lo que pretende. Le gusta inspirar miedo, pero tampoco lo busca constantemente.
‘ Lev... yo Morgan. Morgan Berwick. ’
Junto a una afilada sonrisa, diestra extiende en su dirección.
Einar decidió sacarlo.
Siquiera había convivido en sociedad, no con humanos ni con otro tipo de seres.
‘ No es eso, Ophelia. Pero no creo que sea adecuado salir conmigo a ninguna parte. No soy humano, no estoy hecho para realizar cosas mundanas. ’
Aquello sonaba absolutamente genial, el problema era que Morgan no acostumbraba a tratos así, a relaciones o dinámicas como tales. Siquiera a convivir con humanos como había hecho los últimos meses.
Morgan llevaba encerrado en la misma casa durante toda su vida, hasta que
Ophelia había tratado de cubrir u olvidar de alguna forma lo que había ocurrido en aquellos días. El propio dolor que había sentido había sido la mejor tapadera. La inseguridad y el miedo de que la maldición se fuera en algún momento era lo único que se había mantenido.
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Esperaba no tener que presenciar la mirada de Ophelia clavada sobre la suya de nuevo mientras se le partía el corazón en pedazos.
Jamás lo dirá en voz alta, pero quizás se arrepienta un poco de sus actos pasados...
‘ Uhm. No sé... ’ Tragando saliva, termina por apartar
El día que verbalice eso, espera que la maldición esté preparada para romperle el corazón otra vez.
Sabe que Ophelia es humano, aunque no lo sea al completo. Tendrá que explicarle por qué.
— Mmhh. —Frunció los labios, deslizando las manos de su cintura al bolsillo trasero de
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la mirada, dándole la espalda al hombre.
Una cena... en un restaurante... Morgan jamás había cenado fuera, jamás había sido invitado por nadie a cenar fuera, mucho menos en un lugar rodeado de humanos, fingiendo ser uno más.
Él no era humano, no estaba hecho ni diseñado para