Hace cinco meses, en mayo, el Presidente publicó una noticia falsa sobre una supuesta inocencia de José Luis Espert dictada en Estados Unidos. Otra de sus mentiras, desde ya. Eso o su incapacidad para comprender conceptos básicos, como el de “llegar a fin de mes”. No sabemos.
Lo que había ocurrido entonces era que Fred Machado, el que le pagaba a Espert, se había declarado culpable en EEUU por lavado e dinero. Hoy, la Justicia argentina procesó y embargó al exdiputado Espert por ese mismo delito. ¿Milei seguirá diciendo que es inocente?
¿Habrá escuchado también los recientes audios de Diego Spagnuolo, otro de sus amigos calvos, en los que exigía viajes en primera como coima? ¿No era que al que afanaba la cortaban la mano? Spoiler: no. Es un festival de corrupción este Gobierno. Y lo de Andis va a llegar más lejos.
Pero todavía hay fanáticos enceguecidos que miran para otro lado con todo aquello que antes detestaban, cuando lo hacía el kirchnerismo. Lo harán por conveniencia, por puro sesgo ideológico o simplemente porque serán cómplices, no lo sé.
@ajmechet A Argentina no la vamos a regalar a Israel ni la opinión pública o privada de ningún argentino 🇦🇷 será sometido al escrutinio inmundo de la DAIA. Manga de genocidas son peor que los nazis Uds ratas inmundas
"Hijos de perra, se robaron el show"….
La actuación de Queen en Live Aid el 13 de julio de 1985 no fue solo un concierto; es considerada unánimemente por críticos e historiadores de la música como la mejor presentación de rock en vivo de todos los tiempos.
En apenas 21 minutos, la banda dio una cátedra magistral de dominio escénico y conexión humana que cambió las reglas de los megaconciertos para siempre.
El "arte" de esos 21 minutos radicó en una combinación perfecta de urgencia, preparación y el magnetismo animal de un frontman en la cúspide de sus poderes.
Mientras la mayoría de los artistas de Live Aid subieron a tocar sus éxitos improvisando o quejándose de los problemas de sonido, Queen se encerró una semana entera en los Shaw Theatre de Londres.
Cronometraron cada segundo y cada transición para asegurarse de meter la máxima energía posible en el tiempo asignado.
Antes de Live Aid, Queen estaba pasando por una crisis interna, desgastada por las giras y el relativo fracaso de sus lanzamientos en Estados Unidos. Se rumoreaba que la banda estaba cerca de la separación.
Esos 21 minutos reescribieron su destino. Al bajar del escenario, Elton John entró al camerino de la banda y les dijo: "Hijos de perra, se robaron el show".
La actuación no solo revitalizó la carrera de Queen sino que demostró que el rock de estadios era el arte definitivo de la era moderna.