Ibai Llanos predijo hace 30 días, punto por punto, la final del Mundial entre España y Argentina.
“Prefiero enfrentarme y reventar a Argentina. Nada me encantaría más. Qué suerte tuviste de que no se juegue la Finalísima. La realidad es que Argentina contra España no toca la bola. La única opción de Argentina para ganar a España es hacer lo de Cabo Verde: empate a cero, Diosito lindo, protégeme, vamos a penaltis y que el Dibu pare. No hay más. Y lo sabes, Abejita. Argentina contra España es 0-0, que Ferran no la meta y el Dibu a ponerse la mano en los huevos en los penaltis. Porque Argentina no va a tocar la bola. Y Messi va a estar dando vueltas y diciendo: ‘Pero si a mí me encantaría jugar con ellos’. Pero Leo, es lo que hay. No puedes. Lamentablemente juegas con Rodrigo de Paul.“
🦋❤👏 "Voy a ser libre de este dolor":la felicidad de Leo, el niño sevillano con ‘piel de mariposa’, al recibir la noticia de que la Junta de Andalucía asumirá el coste de su tratamiento
🪦💔 FUE AL FUNERAL DE SU MEJOR AMIGO… CON UN VESTIDO VERDE LIMA
No era una broma.
Era una promesa.
Kevin Elliott y Barry Delaney eran inseparables.
Amigos de risas pesadas, bromas eternas y lealtad sin filtros.
Antes de que Kevin partiera a Afganistán con el Regimiento Black Watch, entre carcajadas hicieron un pacto:
“Si alguno muere… el otro irá al funeral con un vestido llamativo.”
En agosto de 2009, Kevin cayó en una emboscada en Helmand.
Tenía 22 años.
Y lo que empezó como una broma… se volvió sagrado.
El día del funeral, en Dundee, Escocia, Barry apareció con un vestido verde lima y calcetines rosas.
No fue provocación.
No fue espectáculo.
Fue amor.
Fue la forma más honesta que encontró para decir:
“Cumplí mi palabra.”
Algunos amigos también llevaron faldas en señal de apoyo.
Porque a veces la lealtad no se ve “normal”.
Se ve valiente.
Y cuando el dolor es inmenso,
honrar una promesa puede ser la única forma de sonreír entre lágrimas.
🫡 La historia no recordará el vestido.
Recordará el coraje.