Cualquiera que haya viajado a Buenos Aires sabrá perfectamente porque no hay pizzerías extranjeras en la ciudad, es como burlarse de México porque no hay Taco Bell
Otro loquito conspiranoico argentino... ah no, pará, este es otro extranjero que vio lo mismo que nosotros e hizo un video buenísimo sobre el robo del siglo a la Selección Argentina, miren:
Propongo que los 19 de Julio de todos los años hagamos “la marcha del orgullo argentino”, con desfiles y parades en todo el mundo. Dejo asentada la propuesta y elevo a quien corresponda.
Antes de venir a Argentina, un conocido me dijo algo que en su momento no supe responder. Que Argentina estaba “un poco atrasada” porque no había muchas marcas globales. Y su gran ejemplo — que no había Pizza Hut. 😳
En ese momento dije “ok” y seguí con mi vida.
Después vine a Argentina. Y después volví. Y hoy — después de meses acá — entiendo perfectamente por qué no hay Pizza Hut en Argentina.
Porque Argentina no lo necesita. Porque ningún argentino que haya comido pizza porteña de verdad va a cruzar la puerta de una cadena internacional a pagar por cartón con tomate industrial. 😂
La pizza argentina es otra cosa. Masa alta. Generosa. Con ese queso que se derrite de una manera que no existe en ningún otro lugar del mundo.
Las pizzerías de barrio de Buenos Aires destrozan en sabor, en textura y en alma a cualquier franquicia global que se le quiera poner enfrente.
Pizza Hut no fue a Argentina porque Argentina tiene estándares. Porque cuando un pueblo come bien de verdad — y los argentinos comen bien de verdad — no se conforma con menos.
Eso no es atraso. Es exactamente lo contrario. Es cultura gastronómica real. Es saber lo que es bueno y negarse a aceptar una versión inferior solo porque viene con logo internacional. 💪
El problema no es Argentina. Es que ese tipo nunca tuvo el privilegio de comer pizza de verdad. Y eso — sinceramente — es su mayor desgracia. 😂🇦🇷
¡VIVA ARGENTINA! 🦁⚡️🇦🇷🇵🇹
#Argentina #Pizza #BuenosAires #VivaArgentina 😂
🥹🇦🇷 LAS PALABRAS DE LIONEL SCALONI:
“Después de una semana intensa donde se han entrelazado la tristeza con la alegría, el llanto con una sonrisa, la angustia con la tranquilidad, los nervios con la calma, puedo sentarme a escribir unas palabras, que aunque saben que no me gustan mucho las redes, puede que sea el mejor medio para hacérselo llegar.
Solo me sale decirles lo siento por no haberles podido traer otra copa y darles una nueva alegría que aunque sea por unos días, quizás les haga olvidar todo lo feo de la vida.
Pero quiero que se queden con lo que hemos intentado mostrarles a este grupo de jugadores, mis guerreros, como así los definía cuando le hablaba de ellos a mi esposa.
El esfuerzo, las ganas, el querer, el yo puedo, el no bajar los brazos (aunque todo se ponga cuesta arriba) el darlo todo (aunque ya no tengas más), el aguantar baldazos de agua fría (DE GENTE QUE NO NOS CONOCE), el saber estar,el querer seguir de pie cuando las piernas ya no obedecen a tu cerebro. Eso es el verdadero trofeo.
Eternamente agradecido a mi cuerpo técnico, jugadores, al personal de AFA, aquellos que de forma silenciosa trabaja para que estemos cómodos y a cada uno de ustedes por el cariño recibido”.