🇮🇱🇵🇸 ¿Pensabas que la isla de Epstein era lo peor?
Israel construyó la única prisión militar del mundo exclusiva para niños.
Niños palestinos (desde los 12 años) son juzgados en tribunales militares. Tasa de condena: 99.7%.
Son sometidos regularmente a palizas, torturas, aislamiento y violaciones.
Esto solo aplica a niños no judíos.
Los niños israelíes van a tribunales civiles normales.
Un sistema diseñado para quebrar a una generación entera: arrestos nocturnos, confesiones bajo tortura y condenas masivas.
Todo bajo la ocupación militar.
Esto es crueldad institucionalizada contra niños. No hay otra forma de llamarlo.
1979ko ekainaren 6an, EGIN egunkarira egindako dei batean, Triple A (Alianza Apostolica Anticomunista) talde parapolizial faxistak 17 urteko José Ramón Ansa Etxebarriaren heriotza aldarrikatu zuen Andoain-en (Gipuzkoa), inolako mugimendu politikorekin loturarik ez zuen gaztea.
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في عام 1965، اختُطفت فتاة تبلغ من العمر 17 عامًا في صقلية، واعتُدي عليها، واحتُجزت لأكثر من أسبوع.
ثم عرض عليها المجرم صفقة:
أن تتزوجه، ويُغفر له كل شيء.
في ذلك الوقت، كان القانون الإيطالي يسمح للمغتصبين بالإفلات من العقاب إذا تزوجوا ضحاياهم.
كان يُطلق على هذا "الزواج التعويضي".
كان المنطق مروعًا:
كانت "شرف" المرأة أهم من موافقتها.
إذا تزوجت الرجل الذي اعتدى عليها، فمن المفترض أن تُستعاد سمعتها، ويُطلق سراح المغتصب.
لم يكن أمام معظم النساء خيار حقيقي.
مارست عليهن عائلاتهن ضغوطًا.
وتوقعت المجتمعات منهن الطاعة. وشجع القانون نفسه على الصمت.
لكن فرانكا فيولا رفضت.
في سن السابعة عشرة، وبعد صدمة نفسية وعار علني، رفضت الزواج من الرجل الذي اعتدى عليها.
هذه الكلمة وحدها غيرت إيطاليا إلى الأبد.
أثار قرارها غضبًا عارمًا في بلدتها.
انقلب الجيران على عائلتها.
وأُحرقت كروم العنب وبساتين الزيتون انتقامًا.
لكن والد فرانكا وقف إلى جانبها ودعم قرارها برفع دعوى قضائية.
في عام 1966، أدلت فرانكا بشهادتها علنًا ضد المعتدي في المحكمة.
في وقتٍ كان يُتوقع فيه من معظم الضحايا التزام الصمت إلى الأبد، تحدثت بصراحة أمام البلاد بأسرها.
تابعت إيطاليا الأمر بصدمة.
أُدين المعتدي، فيليبو ميلوديا، وحُكم عليه بالسجن.
لأول مرة في التاريخ الإيطالي، رفضت امرأة علنًا "الزواج التعويضي" وانتصرت.
أصبحت القضية خبرًا عالميًا.
لكن القانون نفسه ظل قائمًا.
لمدة 15 عامًا أخرى، كان بإمكان المغتصبين في إيطاليا، من الناحية النظرية، الإفلات من العقاب بالزواج من ضحاياهم.
ثم أخيرًا، في عام 1981، ألغت إيطاليا القانون تمامًا.
وأشار العديد من الناشطين إلى قضية فرانكا فيولا باعتبارها اللحظة التي بدأت فيها البلاد بمواجهة قسوة ذلك القانون.
بعد سنوات، تزوجت فرانكا من صديق طفولتها الذي ساندها في قضيتها لأنها كانت تستحق الحب والكرامة وحياةً تختارها بنفسها ."
EEUU tiene metidas las manos en el #FraudeElectoral en #Colombia, las pruebas son evidentes y este video muestra perfectamente la trampa para entregar una votación muy superior a la real para @DELAESPRIELLAE
Ayuden a difundir, asi es como metieron las manos en México para imponer a Felipe Calderon en 2006, esto es lo que ya no se puede permitir...
#MañaneraDelPueblo 👇👇👇👇👇
The Iranian navy, which has been destroyed eight times, has apparently closed the Strait of Hormuz again, because the United States, for the seventh time, won the war that wasn’t a war, so now the United States has to open the Strait of Hormuz that was already open before the not-war began.
The not-war began because Iran had uranium that was totally, completely, beautifully obliterated, so they can’t build the nuclear bomb they weren’t building, which is why the United States had to start the not-war it definitely didn’t start.
Now the United States, which has nuclear weapons, is threatening to use nuclear weapons to stop Iran from getting nuclear weapons, because nuclear weapons are far too dangerous for countries with nuclear weapons to allow other countries to have.
If the United States saw the United States doing what the United States does in other countries, the United States would invade the United States to liberate the United States from the tyranny of the United States.
@FonsiLoaiza Espainiar poliziak gaur goizean zehar makrooperazio bat burutu du hamarnaka gazte atxilotuz Vito Quilesekin gertatutakoaren harira.
Atxilotutako gazte guztien berehalako askatasuna exijitzen dugu, batu arratsaldeko mobilizaziora!
Atxilotuak askatu!✊
Gorka, está muy feo esparcir bulos.
Pepe fue absuelto de todas las imputaciones de "terrorismo". Y se comió bastante tiempo de cárcel. Nadie le pidió perdón.
La única condena fue por "calumnias" a Rodríguez Galindo. Un asesino terrorista al que tú partido condecoró y ascendió.
Pepe Rei, azote de Intxaurrondo desde ‘Egin’ y represaliado por ello.
Pepe Rei, nacido en Barbantes (Ourense) en 1947, ha sido una de las figuras más influyentes del periodismo de investigación vasco. Aunque gallego y siempre orgulloso de serlo, encontró en Euskal Herria su lugar natural tanto en lo profesional como en lo político, aprendiendo euskara y arraigándose profundamente en su comunidad periodística y social.
Referente del periodismo de investigación.
Rei destacó especialmente en Egin, diario donde no solo impulsó la sección de Deportes en su llegada, sino que acabó liderando la creación de un equipo de investigación formal que marcó un antes y un después en el medio. Su labor acompañó la gran reforma de Egin en 1992, con Jabier Salutregi como director, reforzando áreas clave y consolidando una redacción más profesionalizada.
Antes de su etapa en Egin, trabajó en publicaciones como Interviú y Punto y Hora, y fue director del proyecto “La Voz de Euskadi”, impulsado por antiguos trabajadores de diarios cerrados en Donostia. A finales de los 90, formó parte del equipo de Ardi Beltza, revista de investigación que, como Egin, acabaría siendo clausurada por orden judicial.
Investigaciones sobre Intxaurrondo y enfrentamiento con el poder.
Su nombre quedó especialmente ligado a las denuncias constantes sobre las actividades delictivas y las violencias que se producían en el acuartelamiento de Intxaurrondo durante los años 80 y 90. A través de Egin, documentó tramas relacionadas con torturas, corrupción y narcotráfico, en un contexto marcado por el Informe Navajas sobre esos vínculos, rápidamente silenciado.
Su trabajo lo convirtió en objetivo de instituciones policiales, políticas y judiciales. Desde los años 80 y hasta bien entrado el siglo XXI sufrió registros, querellas y detenciones continuadas. Entre los episodios más conocidos se encuentran el registro de su despacho en 1994 dirigido por Juan María Atutxa, su encarcelamiento en 2001 durante cinco meses —del que resultó absuelto—, y una condena en 2007 por “calumnias” al general Enrique Rodríguez Galindo. Su nombre llegó incluso a ocupar portadas de medios estatales como Abc.
Producción editorial.
Además de sus artículos, Rei publicó varios libros que combinaban técnicas narrativas con hechos reales para sortear la censura judicial. Entre ellos destacan La red Galindo, Intxaurrondo - La trama verde, La cloaca vasca y Alcalá 20-N, coescrito con Edurne San Martín sobre el asesinato del diputado de HB y ex-compañero suyo Josu Muguruza.
Últimos años.
Un grave accidente de tráfico en 2002 cerca de Donostia lo dejó incapacitado para el ejercicio profesional, aunque siguió apareciendo puntualmente en actos públicos, como cuando participó en Korrika. Durante todo este tiempo mantuvo el apoyo, el respeto y el afecto de la comunidad periodística y social vasca, que continuó reconociendo su legado y su papel central en la investigación periodística en Euskal Herria.
Un 21 de octubre de 1938, multa de 500 pesetas por llamar a su hijo "Jontxu" en euskera por la calle. El ciudadano sancionado se llamaba José Mariscal Arana. El comandante militar lo acusó de usar nombres con connotaciones separatistas como muestra de desaprobación y desobediencia al franquismo.
Cinco meses antes, el Ministerio de Justicia franquista había amenazado con que los nombres que no estuvieran en castellano se interpretarían como un ataque al nuevo régimen.
Fuente:
Joan Mari Torrealdai, Asedio al euskera: Más allá del libro negro (Txertoa).
"La madrugada del 26 de Noviembre de 1985 fuimos detenidos, cada uno en su casa, Mikel Zabaltza, su novia, su primo, y yo.
Aunque yo no los conocía de nada, ni siquiera de vista, la Guardia Civil nos detuvo bajo la acusación de pertenecer al mismo comando de ETA militar.
La mañana del día anterior, ETA había matado cerca del Puerto de Pasajes a dos soldados de la Comandancia de Marina. Y por la noche, en la misma zona, a un guardia civil.
Por aquel entonces yo tenía 21 años y era estudiante de Bellas Artes en la Universidad del País Vasco.
Como cada noche, estaba durmiendo en casa de mis padres, un piso de un barrio obrero de Rentería, donde vivía con ellos y con otros cinco hermanos, todos más jóvenes que yo.
A las 3 de la madrugada tiraron abajo la puerta de casa, y entre gritos, insultos, y órdenes confusas, me sacaron de la cama, me invitaron a vestirme, y me ordenaron que les acompañara.
No sé a dónde me llevaban. Pero a Intxaurrondo, que está a cinco o seis kilómetros de Rentería, hacía tiempo que teníamos que haber llegado.
Cambiaron nuestro turismo por un todoterreno y, llegados a un punto, dejamos la carretera y cogimos una pista de montaña. El coche traqueteaba y yo temblaba de miedo.
Me sacaron del vehículo. Había un grupo de gente con linternas y luces frontales esperándonos en el monte. Aunque la capucha que me cubría la cabeza no me permitía ver del todo, dejaba pasar algo de luz a través de su tupida tela.
Me embutieron en dos sacos de plástico duro, de los que se usan para sacar escombros, que estaban abiertos por los dos lados. Uno de cintura para abajo, como si fuera un faldón. Y el otro por arriba, como una camisa de fuerza.
Me envolvieron con cinta de embalar, como a una momia, cuidando que mis manos quedaran libres entre los dos sacos.
Me tumbaron boca abajo. Yo me retorcía como un cocodrilo atrapado en una trampa y lanzaba coletazos a diestro y siniestro. Ellos reían.
"Pegadme un tiro, pero no me dejéis morir aquí!", gritaba enloquecido porque pensaba que me iban a abandonar a mi suerte en aquel lugar tan siniestro y tan frío. "Primero nos aclaras unas dudas, y luego ya te mataremos", dijo uno de ellos. Y también: "Grita, grita… Que aquí no se oyen ni los gritos ni los tiros".
Me arrastraron por el barro hasta la orilla de un río.
"¿Tú ya sabes lo que es esto, no? Pues cuando quieras hablar, sacas la cabeza". Y sin darme tiempo a nada, me agarró fuerte de los pelos y me metió la cabeza en el agua.
Yo hacía fuerza hacia arriba, para escapar de la muerte. Pero ellos se habían echado sobre mí y me empujaban con rabia contra las piedras del fondo. Cuando les parecía, me tiraban del pelo y de la capucha, y me sacaban del agua.
"¿Dónde están las armas y los explosivos? ¿Quiénes son los otros del comando?" Yo cogía todo el aire que podía y gritaba como un desesperado: "¡Yo no soy de ETA! ¡No soy de ETA!". Y otra vez adentro.
Las veinte primeras aguadillas aún tenía fuerzas para gritar. Después, sólo para vomitar. Y al final, no tenía fuerzas para nada.
Me incorporaron un momento para que uno de ellos me mirara, en plan muy técnico y profesional, las uñas de las manos. Según supe después, su amoratamiento les indicaba el grado de mi asfixia y si podían seguir torturándome.
"¡Tú mataste al guardia del otro día!" Y otra vez al agua.
En aquel trance, lo único que podía mover eran mi imaginación y mi pensamiento. Sentía las neuronas girar dentro del cráneo. "Este horror tiene que acabar alguna vez… Tal vez con la muerte", pensaba yo.
El cerebro, con la falta de oxígeno, se había ido esponjando, aumentando de tamaño como un bizcocho en el horno. Todavía había sitio, cada vez menos, para que girasen mis neuronas y mis atropellados pensamientos. Pero la masa encefálica se había dilatado de tal manera que ocupaba casi toda la cavidad craneal. Las neuronas no tenían sitio para moverse y, poco a poco, se iban deteniendo.
Y yo, feliz. Con la sonrisa estúpida de los ahogados. Y yo feliz porque sentía que ya había muerto.
Me sacaron del agua. El aire de la noche me devolvió a la vida.
Me arrancaron la capucha, vomité todo el agua que había tragado y me desmayé.
Llegamos a Intxaurrondo con las primeras luces del día. Me llevaban a rastras. Yo iba medio muerto, de miedo y de frío, con los pantalones empapados y enredados en los tobillos.
El guardia civil de la puerta dijo: "¡Joder, cómo le traéis a éste!"
Me desnudaron, me pincharon varias inyecciones para reanimarme y me comunicaron oficialmente la aplicación de la Ley Antiterrorista.
"¿Tú sabes de qué va esta ley?", me preguntó uno que se jactaba de pertenecer al GAL. "Estos son tus derechos", dijo mientras me enseñaba el protocolo que se lee a los detenidos. "Pero como te hemos aplicado la Ley Antiterrorista…", rompió el papel, ris, ras. "A partir de ahora, ya no tienes ninguno. ¿Alguna duda?"
Con papel de periódico me hicieron un cucurucho muy grande y me lo encasquetaron en la cabeza.
Alguien importante entró en la estancia. Lo noté enseguida. Tal vez por el silencio que se produjo a su alrededor, o por la manera servil con la que le recibieron.
Se puso frente a mí… Me quitó el capirote…
"¿Tú sabes quién soy yo?", me preguntó. "Sí. Usted es Galindo".
"¿Me estáis haciendo algún seguimiento los de tu comando, o qué?"
"No, nada de eso". "Entonces, ¿por qué me conoces?"
"Lo conozco de verlo en la tele…"
Me agarró de los huevos y me los retorció.
"Aquí te hemos traído para que nos cuentes cosas… Así que no nos hagas perder el tiempo y vete hablando, chaval… porque si no, te retorceré los cojones hasta reventártelos".
Me apretó los testículos y me dejó doblado. Volvió a colocarme el cucurucho y se marchó.
Así fue como conocí en persona al tantas veces laureado comandante Galindo.
Los tres días que pasé en el cuartel de Intxaurrondo no estuve en ningún calabozo.
Me tuvieron en un piso, sentado en una silla, sin poder dormir. Por la noche, un guardia me zarandeaba y me echaba agua en la cara cada vez que me vencía el sueño. Desde donde yo estaba, oía la televisión de los otros pisos y a los hijos de los guardias bajando por la escalera camino del colegio. Y en mitad de un interrogatorio, podía aparecer la mujer de uno de ellos para resolver cualquier cuestión doméstica.
Con las manos esposadas a la espalda, me cubrían la cabeza con bolsas de plástico hasta que perdía el conocimiento.
También probé el agua en la bañera de aquel piso, esta vez envuelto en una manta y embalado como un fardo con la misma cinta adhesiva que usaron en el monte.
Me trasladaron a Madrid, a la Dirección General de la Guardia Civil en la calle Guzmán el Bueno. Aquello no era Intxaurrondo, pero tampoco fue una fiesta de pijamas. Aquí como allá todo se resolvía a base de golpes, insultos y agua.
Al cabo de unos días yo noté que pasaba algo raro. Se les veía muy nerviosos, sobre todo a los jefazos. Trataban de ser muy amables conmigo, demasiado. E incluso me ofrecieron varios millones de pesetas a cambio de mi silencio.
Cuando se cumplió el plazo de la detención -la ley Anti terrorista permitía un máximo de diez días de incomunicación, sin abogado y sin médico- pasé por la Audiencia Nacional y quedé en libertad sin cargos.
Pero como la fiscal anunció su intención de recurrir mi sentencia, tuve que pasar tres días en la cárcel de Carabanchel. Tres días que me podía haber ahorrado porque, finalmente, no presentó el recurso.
Fue en Carabanchel donde los demás presos me enseñaron la noticia que era portada en todos los periódicos: la desaparición de Mikel Zabaltza. Un joven al que habían detenido a la vez que nosotros, bajo la acusación de pertenecer al mismo comando, y del que la Guardia Civil decía -y con ellos el ministro Barrionuevo y el Gobierno de Felipe González al completo-, que en la misma madrugada de su detención, cuando dos guardias le acompañaban junto al río Bidasoa, al zulo donde escondía las armas, aprovechó un descuido de sus guardianes y, a pesar de estar esposado, se lanzó al agua con la intención de alcanzar la otra orilla y escapar a Francia. Entonces lo entendí todo.
Nada más salir de aquel infierno denunciamos en el juzgado las torturas a las que habíamos sido sometidos.
Y, como era de esperar, después de veinte días de infructuosa búsqueda, la Guardia Civil encontró el cadáver de Mikel Zabaltza flotando en uno de los recodos del río que más se habían rastreado.
Yo nunca vi a Zabaltza, así que no voy a ser tan osado como para asegurar lo que le pasó. Pero me imagino, y no es mucho imaginar, que la misma noche de nuestra detención lo condujeron al mismo lugar siniestro y sombrío que a mí, lo interrogaron metiéndole la cabeza en el mismo río, y se les fue de las manos.
El tiempo fue pasando y con él los jueces, uno detrás de otro, hasta que al final se archivó el caso.
Al cabo de los años, los guardias civiles que más activamente intervinieron en nuestros interrogatorios -incluido el mismísimo Galindo-, fueron juzgados y encarcelados por secuestrar, torturar hasta la muerte, y enterrar después en cal viva a Lasa y Zabala.
Algún día la Justicia se quitará la venda de los ojos y verá con horror las atrocidades que se cometieron sobre el joven Mikel Zabaltza, torturado, asesinado, desaparecido y calumniado bajo los auspicios de leyes democráticas.
Ese mismo día la palabra Intxaurrondo, que en euskera significa nogal, evocará en todos nosotros el recuerdo de un tranquilo y popular barrio de Donostia.
Pero eso, será algún día."
(Palabras de Ion Arretxe)
Eredu kontua bakarrik ez da; “oreinen ehiza” maite duten basati ultraeskuindarrak Ertzain izanik osaketa arazoa da…eta osagai honekin ezin da beste eredurik egin. #ZipaioakDesegin
«El euskera se perdió de forma natural»…
1776: Se prohíben los libros en euskera (Conde de Aranda)
1768: Se prohíbe el euskera en la enseñanza de las primeras letras (Real Cédula de Carlos III)
1772: Se prohíben los libros de contabilidad para comerciantes en euskera (R.C Carlos III)
1801: Se prohíben todo tipo de representaciones teatrales en euskera.
1803: Una denuncia particular sobre castigos corporales inflingidos por hablar euskera en la escuela.
1857: Obligatoriedad de la escolaridad únicamente en castellano (Ley Moyano)
1862: Se prohíbe el euskera en todo tipo de escrituras públicas.
1867: Se prohíbe el euskera en todo tipo de obras dramáticas (Real Orden de Isabel II)
1902: Orden en la que se castiga a los maestros que enseñen en su idioma o dialecto (R.O. de Alfonso XIII y Romanones)
1923: Prohibición del euskera en actos oficiales (Alfonso y Primo de Rivera)
1925: Se retiran los libros de texto en euskera y suspensión de empleo y sueldo a quienes ensenen en dicha lengua
1937: Prohibición de hablar en euskera.
1938: Se excluye el euskera de los registros.
1939: Exclusión del euskera en la rotulación de hoteles.
1940: Excluido en Tribunales y Comercios.
1944: Prohibido en las escrituras públicas.
1947: Prohibido en las revistas.
1948: Prohibido en las escuelas.
1954: Prohibido en las radios.
1964: Prohibido en discos y publicidad…