El Ministro de Vivienda manda a decir que cuando se fue 3 días de puente festivo a Santa Marta, en medio de la tragedia del terremoto, trabajó una hora en una reunión virtual.
Agradezcan y no sean desconsiderados.
Después de ver el video del presidente de Colombia bajándose de un helicóptero para subirse a una camioneta blindada que lo transporta por 5 segundos, lo único que puedo pensar es que la patria no es boba, ¡es estúpida!
Dizque, hay que quitar el adoctrinamiento de las escuelas. ¡JAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ!
Pero si ustedes cada dos minutos hacen el saludo militar y dicen "Fiiiiiiirmes por la patria". No me vengan con eso cuento.
¡Bobos hijueputas!
El nivel de egolatría que debe tener para decir:
“Las cosas de Dios, queridos compatriotas, solo Dios las sabe. Él decidió ponernos en esta prueba tan dura y, en su sabiduría, lo hizo justo el día en que comenzó mi mandato”
El terremoto como prueba para él y todos nosotros.
Van 312 muertos, 4.380 heridos y 290 desaparecidos.
Un ministro de Vivienda de vacaciones en Santa Marta. Un ministro del Interior al que le duele más lo material que los muertos. Y un presidente que se va a entregar balones a Buenaventura en vez de soluciones. Esos son los que hoy nos gobiernan. Unos ineptos.
Un ministro de vivienda de vacaciones en la playa en medio de los efectos de un terremoto, en el que la crisis de vivienda es una de las mayores angustias de miles de personas
Esta debe ser una de las mayores desconexiones con la realidad que se hayan visto.
Mejor dicho: una total hijueputez.
Ahora más que nunca estoy defendiendo a Bogotá, entonces el que tenga algo malo que decir de ella viene, vamos a donar sangre, luego mercado y luego nos damos en la JETA.
Prioridades.
He visto 2 reyes, 4 papas, 3 crisis económicas y una pandemia, pero en todo ese tiempo, nunca he visto a la derecha hacer nada que favoreciera a la clase trabajadora.
No fueron desplazados de sus tierras, no enviaron a sus hijos a la guerra, no les expropiaron sus bienes. Viajaron, comieron y bebieron. Para ellos la «horrible noche» fue que el pobre tuviera un poco más de pan en la mesa.