Vinicius puede citarse fuera para pegar al portero del Rayo Vallecano. Pero no pasa nada, porque no es racista.
Ojalá esto también salga en el documental de Netflix.
Nadie le apoya dice Vinicius, mientras gana el premio Sócrates, Nike le hace una campaña, graba con Netflix, es embajador UNESCO, apagan el Cristo Redentor, hay juicios, cierran campos…
El que no apoya es él a Peter Federico o su compañero Alaba. Nadie compra su show y le jode.
Aunque nunca haya sufrido racismo a la hora de buscar trabajo, buscar piso o entrar en una discoteca. El único racismo que conoce es el de los simios que van al fútbol a desahogarse. A él no le importan nuestros problemas, nunca ha hablado de ellos. No sabe ni qué es un CIE.
He visto este clip 20 veces pero es que no me pude cargar más
@elxokas lo que eres es un puto gordo y vago. Tuviste puta suerte de hacerte viral por berrear en un juego en el que había gente famosa.
Eres un retrasado un prepotente y un cateto. https://t.co/mpvdex6a0N
Que esto sea el “ejemplo” de la juventud es una vergüenza, un tío que cobra miles de euros por chillar a una cámara, se queja de que se ha levantado a las 2 de la tarde y ha tenido que hacer deporte sin comer.
Ceuta: fue más años visigoda que musulmana.
Melilla: abandonada durante años, siempre fue dominada más años por cristianos que por musulmanes.
Canarias: ignoradas por todo el mundo hasta que las poblaron los europeos.
Sois una nación ficticia creada en 1956.