Cuanto más mayor me hago, más me doy cuenta de que alguien que hace tiempo para ti es una de las señales más claras que le importa. Todo el mundo está ocupado. Todo el mundo tiene responsabilidades y sus propias batallas que librar. Así que cuando alguien elige constantemente pasar su tiempo contigo, te revisa y hace espacio para ti en su vida, significa algo. El tiempo es lo único que nunca podemos recuperar, y la gente no lo regala a la ligera.
Tu mañana no empieza cuando suena el despertador.
Empieza la noche anterior, cuando decides si apagas la pantalla, preparas lo necesario y te acuestas temprano.
Deja de confiar en la fuerza de voluntad que sabes que no tendrás estando agotado.
Buenas noches.
Durante mucho tiempo me pregunté por qué soy una persona que siente tanto.
Por qué me conmueven los pequeños gestos que casi nadie nota y por qué el dolor de los demás a veces también termina doliéndome a mi. Hasta que un día dejé de buscar la respuesta dentro de mí y miré hacia la persona que estuvo a mi lado desde el principio: mi mamá. Entonces entendí que no nací así por casualidad. Crecí viendo a una mujer capaz de dar incluso cuando tenía poco, de ayudar sin esperar reconocimiento y de seguir siendo buena aun cuando la vida no siempre fue buena con ella 🥺
A veces me preguntan cual fue la decisión mas valiente que tomé en mi vida.
Y la respuesta siempre es la misma: “seguir adelante” porque hubo días en los que levantarme de la cama parecía imposible, noches en las que llore hasta quedarme dormida y momentos en los que sentía que la tristeza iba a terminar conmigo.
Nadie vio esa batalla silenciosa, pero la luche todos los dias. Y aunque por dentro estaba completamente rota, seguí respirando 🥺
Hay días en los que el alma solo necesita un respiro de fe, ese pequeño recordatorio de que Dios sigue escribiendo tu historia, aun cuando no ves señales, no todo lo visible confirma su obra, pero lo que no se ve también sostiene, y a veces lo más importante no es lo que cambia afuera, sino lo que el transforma dentro de ti en el proceso.
Los bancos te prestan más dinero cuando ya eres rico.
Eres más atractivo cuando ya estás felizmente casado.
La gente te ayuda más cuando ya no necesitas ayuda.
La riqueza atrae más riqueza.
Es curioso como funciona la vida.
A veces hay que pagar con la misma moneda, pero no devolviendo daño ni cayendo en lo mismo, sino aprendiendo a retirar lo que dabas: tu tiempo, tu atención, tu cariño y tu energía. No es venganza, es amor propio; es entender que no puedes seguir entregando donde no valoran ni insistiendo donde no cuidan.
Tener tu propio dinero cambia la dinámica que tienes con las personas en tu vida. De padres, amigos a parejas románticas. Te da una oportunidad de amar e interactuar con ellos desde un lugar de elección y no de supervivencia. Tu dinero te da opciones de quién se queda en tu vida. Hazte rico, hermano.
Económicamente, voy a ganar.
Profesionalmente, voy a ganar.
Mentalmente: voy a ganar.
Emocionalmente: voy a ganar.
Físicamente: voy a ganar.
En lo familiar, voy a ganar.
Con amor: voy a ganar.
En mi vida - voy a ganar.
Con Dios soy un ganador.