Si un día me convierto en una señora pendeja que maneja como si la calle fuera suya y todavía tiene el descaro de quejarse por las consecuencias de sus propias cagadas por favor quítenme las llaves e internenme.
Me maman las morras que te presumen a su novio extranjero como si fuera un perro de raza. Amiga, tu novio estaba hasta el fondo de la cadena alimenticia en su país y por eso acabó contigo.