¿Todo siempre es culpa del colonialismo del pasado?
Taiwán, Corea del Sur, Singapur no se victimizaron. Absorvieron de Occidente lo que necesitaban para salir adelante y lo hicieron.
Otros países han elegido culpar a otros de sus desgracias. Es la salida fácil.
@RamonSo04214014@zuricht94 Y tampoco hay que olvidarse de Argenis Chávez, quien también manejo el Ministerio y solo sirvió para robarse todo lo que pudo y más.
En 1979, Steven Seagal todavía no había rodado una sola película. Tenía 27 años, vivía en Japón y buena parte de la vida que años después alimentaría su imagen de maestro marcial estaba transcurriendo junto a una mujer que entonces poseía un grado de aikido superior al suyo.
Era Miyako Fujitani.
Miyako había comenzado a practicar aikido cuando estudiaba secundaria. En 1967 realizó su examen de primer dan en Osaka ante Morihei Ueshiba, fundador de la disciplina. Cuando conoció a Seagal en California en la década siguiente, ella ya era segundo dan.
Seagal acababa de alcanzar el primer dan.
Miyako regresó a Japón y él la siguió. Se casaron y se establecieron en Osaka. Allí nació su primer hijo, Kentaro, el 3 de octubre de 1975. Su hija Ayako llegaría el 7 de diciembre de 1979.
El centro de aquella vida familiar era el aikido.
Miyako ya dirigía una escuela cuando trasladó su actividad a Osaka y creó el Tenshin Dojo. Aunque ella tenía mayor graduación, decidió colocar a su esposo como instructor principal. Con el tiempo, las clases de Seagal atrajeron numerosos alumnos y él desarrolló un estilo de movimientos rápidos y contundentes que algunos de sus discípulos recordarían décadas después como muy diferente de lo que habían visto anteriormente.
Durante esos años, Seagal enseñó y perfeccionó el elemento que más tarde lo distinguiría de otros actores de acción: no necesitaba aprender una coreografía marcial para el cine porque llegaría a Hollywood después de haber pasado años enseñando una disciplina real.
A comienzos de la década de 1980 empezó a pasar cada vez más tiempo en Estados Unidos. Abrió una escuela de aikido en California y comenzó a relacionarse con personas de la industria cinematográfica. Para 1988, Warner Bros. había construido alrededor de él un lanzamiento extraordinariamente poco común: un protagonista sin experiencia previa como actor encabezaría directamente una producción de varios millones de dólares, Above the Law.
La etapa japonesa se convirtió entonces en una pieza esencial de su personaje público.
Seagal hablaba de sus años en Asia, de contactos con agentes de inteligencia y de trabajos clandestinos. Algunas de esas historias adquirieron dimensiones difíciles de separar de la identidad cinematográfica que estaba construyendo. El propio perfil que Los Angeles Times publicó antes del estreno de Above the Law ya observaba la mezcla entre experiencias comprobables y relatos extraordinarios con los que el futuro actor describía su pasado.
Mientras esa carrera comenzaba a crecer en Estados Unidos, Miyako permaneció en Japón con Kentaro y Ayako.
La separación significó también reconstruir el dojo. Ella recordaría que algunos alumnos desaparecieron después de la marcha de Seagal y que hubo clases a las que asistía una sola persona. Continuó enseñando, criando a sus hijos y desarrollando su propia trayectoria marcial.
Con los años alcanzó el séptimo dan de Aikikai y siguió al frente del Tenshin Dojo en Osaka. En una entrevista realizada allí en 2019, después de más de cuatro décadas de enseñanza, resumió su relación con la disciplina de una manera mucho más sencilla que cualquier leyenda de Hollywood: estaba agradecida de haber tenido aikido en su vida.
La fotografía familiar de 1979 pertenece precisamente a ese momento anterior a la fama.
Todavía no existía el Steven Seagal de las películas, las historias de espionaje ni el héroe invencible de los años noventa. Había un matrimonio joven, un niño pequeño y un dojo en Osaka.
De aquella misma casa salieron dos trayectorias distintas: una terminó en las pantallas de todo el mundo; la otra permaneció durante décadas sobre el tatami donde todo había comenzado.
¿Por qué el socialismo siempre fracasa? Porque asume que el gobierno sabe más que la gente.
China "funciona" porque insertó más capitalismo en su sistema. Pero dado que su esencia es el control, tarde o temprano, también fracasará.
JD Vance acaba de destrozar al comunismo con una clase magistral que debería estudiarse en todas las universidades:
«Esto es exactamente lo que Abdul El-Sayed y todos estos comunistas de limusina venden al pueblo estadounidense:
¡No prometen industria!
¡No prometen buenos empleos!
¡No prometen autosuficiencia ni una economía industrial fuerte!
Solo prometen redistribución: robar a los que producen para dar a los que no producen y llamar a eso “justicia”.»
«Lo hemos visto una y otra vez en Europa, América Latina y aquí.
La idea de construir prosperidad solo moviendo activos de un bolsillo a otro es una mentira mortal.
Así no se crea riqueza; solo se destruye.
Eso no es economía: es saqueo con propaganda.»
«La prosperidad nace de la producción, no de la redistribución.
Hay que sostener y fortalecer la base real de la economía.
Eso es lo que el presidente Trump ha hecho estos últimos 18 meses.»
«Muchos estadounidenses miran esta marea de comunismo y se preguntan: ¿Cómo diablos llegamos aquí?
Llegamos porque durante 40 años los líderes de ambos partidos vendieron nuestra base industrial a potencias extranjeras y abrieron las fronteras para que inmigrantes de bajos salarios compitieran con el trabajador estadounidense.»
«Al destruir la clase media y empobrecer al hombre que trabaja se fertiliza el terreno para el comunismo.»
«¿Cómo se arregla este desastre?
No con las políticas suicidas de los últimos 40 años.
Se arregla apostando por el nacionalismo económico de Donald Trump.
El comunismo no se derrota con discursos bonitos, sino con fábricas abiertas, salarios altos, fronteras controladas y una clase media fuerte que no necesita limosnas del Estado.»
Muchos creen que Estados Unidos puede ser sustituido por China como socio comercial.
El maltrato de Donald Trump les hace perder de vista que China no sólo no es mejor: provoca pérdidas de empleo y desindustrialización ahí donde, ingenuamente, lo dejan entrar.
Giorgia Meloni 🇮🇹 explica en español 🇪🇸
el problema humanitario
de la inmigración ilegal y descontrolada,
y cómo su llegada al gobierno italiano
cambió la política de fronteras abiertas
que Europa 🇪🇺 mantenía hasta entonces
(2023).
¿La estampida marroquí en Ceuta fue un complot de Trump e Israel contra España?
Ni Pedro Sánchez lo ve así.
La explicación es más simple. Nos lo advirtió Milton Friedman hace 50 años: la peor combinación es un Estado de Bienestar con puertas abiertas a la migración.
HILARIOUS: President Trump: “When I’m gone, you’re all going to be broke. Your business model is going to be finished… That’s why tonight, to show how much I care about the press and I want to save your ratings, I am pleased to announce my intention to—and this is somewhat of a scoop—my intention to run for a fourth term as President of the United States… I won 3 times, now I’m going to do it again.” *Puts on ‘Trump 2028 Hat*
"Dejar que se pudra"...
Esa y otras tendencias en China reflejan la negativa de los jóvenes a ser explotados a cambio de migajas.
¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno chino? Censura y decirles que deberían estar más abiertos al sacrificio.
Ahí está su paraíso socialista.