Nunca la he visto tan guapa, esos coloretes, ese pelo peinado-despeinado, ese “no make up”. Y esa cara, hija mía, para que me venga ahora un Juan Antonio a decirme que no es bonita.
tiene que existir algo como lo opuesto al suicidio, donde la persona decide radical y abruptamente empezar a vivir, o rescatarse de su propia vida de oscuridad. y lo digo porque lo viví. sé que existe.